Por Lucas Rodríguez
4 octubre, 2019

La capacidad del Internet para malpensar lo que sea, no tiene comienzo ni final.

Culpar al Internet por algo que ocurrió es tan efectivo como culpar a una vaso porque derramó la leche que sostenía. Es un universo de posibilidades y opciones a disposición de sus usuarios, por lo que no podemos señalarlo como el culpable cuando ocurren cosas extrañas o algo sospechosas. Las redes sociales en particular son tierra fértil para que las personas tomen algo completamente inocente, lo mutilen, y lo arrojen de regreso al mundo como algo completamente distinto a lo que era originalmente. Hay algunas personas que se dedican casi a diario a solo hacer esto. 

La más reciente víctima de esta situación fue una Twittera, que en su máxima inocencia, compartió una fotografía de la compleja trenza que la tenía sintiendo muchísimo orgullo. Ella esperaba que la celebraran como un efímero ícono de la moda. Pero como dijimos antes, el Internet es un lugar inesperado. Oscuro, retorcido e inesperado.

Pixabay

Para no entrar demasiado en detalles, lo que hicieron los cibernautas con la fotografía del pe… trenza, quise decir trenza, fue considerar que se parecía a cierta parte del cuerpo del hombre que es fundamental tanto para el inicio de la vida, como para la salida de ciertos líquidos que nuestro cuerpo ya no necesita. La verdad es que una vez que te lo dicen, es difícil dejar de verlo. Malditos cibernautas, siempre jugando con nuestros cerebros. 

@robertaaarocha

La historia se esparció como las llamas sobre el pasto seco (un pasto seco con ciertas obsesiones malsanas, debemos decir), al punto de que incluso medios muy visitados como el Daily Mail la recogieron, dándole aun más tracción a algo que, honestamente, no debió haber ido más allá de un par de tuits. Pero bueno, así es el internet. Nunca sabemos con qué es lo que nos va a salir, menos aun, cómo se desarrollará.

Ya hace unas semanas vimos como un gato, un mísero felino en busca de un nuevo dueño, cayó víctima del humor fálico de los cibernautas. La delicada mancha que tiene sobre su nariz cautivó su imaginación, nombrándolo como el animal más viril de toda la ancha y maliciosa web.

The Mini Cat Commune

Solo nos podemos imaginar qué dirían los gatos si es que intentáramos explicarles lo que hicimos con uno de ellos. Es probable que estén preparados para un mal trato o algo de esa índole, pero nunca para ese tipo de humillación. 

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Tienen suerte de que no nos entienden: estarían mortificados con nuestra conducta. 

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