Por Lucas Rodríguez
10 noviembre, 2021

Ellie Dudfield, del Reino Unido, pasó de tener una sola hija con su pareja, a tener que lidiar con varios chicos pequeños luego de un inesperado embarazo múltiple. Ahorraron por mucho tiempo para tener el depósito y cambiarse a una casa propia.

La mayoría de las personas jóvenes tienen planes de vivir por sí mismos un poco luego de cumplir la mayoría de edad, antes de considerar establecerse y criar una familia. Pero incluso los que tienen más ganas de comenzar cuanto antes a tener una familia, planean hacerlo parte por parte. Nadie tiene como plan comenzar con la mayor cantidad de hijos posibles, pero esa fue la realidad a la que tuvo que acostumbrarse Ellie y Billy Dudfield, del Reino Unido. 

Mercury Press

La joven pareja (él tiene 20 y ella 21) ya tenía una hija menor de dos años, cuando Ellie anunció que había vuelto a quedar embarazada.

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Amantes de los chicos y con planes de todas maneras de tener más de un hijo, la pareja decidió mantener el embarazo. Lo que no se esperaban era que a medida que la panza de Ellie iba creciendo, la cantidad de bebés dentro de ella también había aumentado. Un chequeo médico les reveló algo que cambió sus planes drásticamente: Ellie estaba embarazada de trillizos.  

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Sorprendida, la pareja decidió que harían frente a la noticia, a pesar de que el médico les explicó que se trataba de un parto riesgoso.

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A pesar del desarrollo incierto del embarazo, y de un parto prematuro, los bebés llegaron sanos y salvos al mundo, uniéndose a su hermana Lola para conformar una familia de cuatro, liderada por dos personas que apenas acaban de entrar en la veintena. 

Aún así, entre Ellie y Billy se han enfocado en ahorrar todo lo que pueden, buscando darle un hogar a sus bebés Ellie contó su experiencia a Metro.uk:

“Obviamente no tenemos la vida típica de otras personas de nuestra edad. Es difícil, pero siempre hemos estado orientados a la familia, así que hemos conseguido que funcione. Empezamos a ahorrar y a sacrificar todo, como las salidas nocturnas, los fines de semana fuera y la compra de ropa nueva, cuando me enteré de que estaba embarazada de Lola. Afortunadamente, los dos seguíamos viviendo en casa, sin pagar alquiler, así que pudimos ahorrar todo lo posible. Ahorramos en todo, incluso en la comida”

–Ellie Dudfield para Metro.uk

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Es así como los jóvenes padres se han conseguido establecer en un hogar propio, dedicándose de lleno a trabajar y cuidar a su familia. 

Puede que esas noches de fiestas y diversión que todos tenemos en los 20s se hayan acabado para ellos, pero a cambio tendrán unos hijos que alcanzarán la mayoría de edad cuando sus padres aún sean jóvenes. 

 

 

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