Por Catalina Maldonado
16 septiembre, 2020

Popularmente conocido como el “maskné”, ahora con la llegada del buen clima en el hemisferio sur, las consultas dermatológicas por graves daños producto de la mascarilla, aumentan. La recomendación no es dejar de usarlas, pero sí recomiendan, por ejemplo, evitar el uso de cremas en la zona.

El cambio de estación en el mundo ya se está haciendo notar nuevamente. Mientras en el hemisferio norte se comienzan a despedir lentamente del calor, en el sur del mundo las cosas ya están subiendo sus temperaturas, pero claro, nada de volver a las playas libremente puesto que el coronavirus sigue presente con fuerza entre nosotros. 

Ahora la pregunta es: ¿Qué pasa con las mascarillas y las altas temperaturas? Para muchos la ecuación ya comienza a resultar complicada, no solo por el sentimiento de ahogo que nos puede provocar este vital accesorio, sino que también por las consecuencias que comienza a dejar en la piel de muchos. 

EFE

La presencia de puntos negros, pequeños granitos, acné e incluso rosácea ya no es un tema solo de adolescentes en su etapa más complicada, sino que se trata de todo un fenómeno que se ha producido en la adultez producto del uso de la mascarilla. Muchos lo llaman el “maskné”. 

Pero con la llegada de las altas temperaturas, las consultas por ronchas, picazón, irritación y rosácea y acné aumentan producto de la suma de calor y la utilización de un tapabocas. La dermatóloga chilena Claudia Moreno, de la Clínica Indisa, explica que “por el tema del calor y la humedad, se pueden generar fenómenos oclusivos que favorecen el desarrollo de puntos negros y pequeñas espinillas”.

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A pesar de que es crucial que usemos mascarilla en lugares con alto flujo de personas y al salir a la calle, lo cierto es que una de las recomendaciones para evitar la aparición de estos molestos “granitos” es la elección de un correcto cubrebocas. 

“La tela que va al interior, que está más cerca de la piel, tiene que ser una tela suave. Para las personas alérgicas tiene que ser de algodón que es la única fibra textil que es hipoalergénica por naturaleza”, señala María Neira, directora del Laboratorio Lictex USACH.

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Otra recomendación que podría hacer efectos nocivos en nuestra piel, no es recomendable aplicarse crema fotoprotectora en la zona que queda cubierta por la mascarilla. “Hay que tener mucho cuidado, porque estamos detectando un incremento de los brotes de acné, además de otras patologías, como pacientes que presentan rosácea”, asegura a RTVE.es Agustín Buendía, portavoz de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

El experto explica que la aparición de granos o imperfecciones se deben al efecto combinado de maceración, sudor y crema que se produce bajo la mascarilla en verano. Sin embargo, tal como las otras expertas, apunta a que “dependerá del tipo de mascarilla que se lleve y de la actividad que se vaya a realizar”. Por ejemplo, si vamos con crema fotoprotectora a caminar por la playa en un día de calor, de seguro caerás con un cuadro de hipersensibilidad o acné.

Privé Clinic

Por eso, Buendía indica que “la crema no es la única medida fotoprotectora, ni la mejor, -opina el dermatólogo-, es una medida complementaria, solo una más”. “Si uno lleva un buen sombrero, unas buenas gafas de sol y una mascarilla, pues a lo mejor no se tiene que poner crema en esta zona del cuerpo”, sostiene.

Finalmente, otros factores que pueden colaborar a la aparición de los problemas en la piel es debido al estrés que genera la pandemia en las personas como también las hormonas son algunas de las causas.

A pesar de todo, ¡no elimines el uso de tu mascarilla!

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