Por Lucas Rodríguez
11 mayo, 2020

Él se queda sentado en silencio, sin interrumpir el trabajo de ella, usando los atuendos más ridículos. Sus amigos le han comenzado a enviar otros trajes.

Todos tenemos claro que las medidas de cuarentena y distanciamiento social fueron impuestas con nuestra buena salud en mente. Acatarlas no solo es la mejor manera de que cada uno se mantenga en buena salud, sino que también de no contagiar a otras personas, que a su vez, podrían estar llevándole el virus a alguien que se encuentre en una situación de vulnerabilidad. Pero que conozcamos las intenciones de algo no significa que en la práctica, esto nos sirva para soportar los momentos de soledad. O incluso, los de aburrimiento. 

Linkedin: Cara Fileds

Las historias de cómo las personas se están acostumbrando a su nueva vida, realizando sus empleos desde el hogar, teniendo reuniones virtuales o encargando las compras por teléfono, inundan el Internet. Algunos son de lo más comunes, otras desesperadas y tristes. Pero un par, como la que te vamos a contar a continuación, es honestamente, hilarante.

Linkedin: Cara Fileds

La vida de Cara Fields tuvo que ser traspasada casi en su totalidad al mundo doméstico luego de que se declarará la pandemia mundial del coronavirus. Por suerte para ella, su trabajo no se vio mayormente afectado: lo pudo seguir realizando con casi total normalidad desde casa, conectándose a Internet cuando la necesitaran para una reunión. Su sala de estar se convirtió en su nueva oficina, a la vez que su esposo, en su compañero de trabajo. Lo que no esperaba, es que el sentido del humor de él no se viera mermado en lo absoluto por esta crisis. 

Linkedin: Cara Fileds

Fueron los compañeros de empleo de Cara quienes comenzaron a notar algo raro que ocurría en el fondo de sus reuniones. Sentado en el extremo de su mesa, estaba Matt, su marido. Solo que en la mayoría de las ocasiones, no era él a quien veían, sino que a Batman. O a Buscando a Wally. O a un vaquero.

Linkedin: Cara Fileds

Las opciones eran tantas, que los compañeros de Cara empezaron a esperar con ansias sus reuniones. Apenas ella aparecía, se daba cuenta de que la atención de sus compañeros no estaba en ella, sino que en la mente maestra del bromista de su marido, quien en un abrir y cerrar de ojos pasó de estar en pijama, a vestir un disfraz de comando o Power Rangers. 

Linkedin: Cara Fileds

Las bromas la volvieron tan notoria, que Cara incluso ocupó un espacio en su Linkedin para explicar las bromas de su marido. En sus propias palabras, ella siempre es la última en descubrir los trajes de Matt.

Linkedin: Cara Fileds

Él siempre está en silencio, concentrado en su trabajo, al mismo tiempo que sabotea él de ella. 

 

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