Por Florencia Lara
2 agosto, 2022

Anna Sueangam-iam era la única de las 29 concursantes del certamen que no poseía apellido extranjero y que tenía un pasado humilde por ser hija de recolectores de basura. Aún así venció a quienes la juzgaban por ello y se coronó como la representante de su país.

Muchas niñas alrededor del mundo sueñan con ser reconocidas y famosas cuando sean adultas, e incluso también anhelan ser coronadas como princesas. Ese era el caso de Anna Sueangam-iam, quien a pesar de siempre luchar por sus deseos desde pequeña, siempre tuvo un camino difícil solo por ser juzgada por el empleo de sus papás.

Instagram: @annasnga_1o

Anna Sueangam-iam tiene 23 años, es oriunda de Tailandia, y como muchas jóvenes de su edad en su tierra natal, viene de una familia de esfuerzo, quienes han trabajado cada día de su vida para poder mantenerse en pie. Aunque la chica está inmensamente orgullosa de ello, al parecer el resto de las personas no, por el simple hecho de que sus progenitores eran conocidos por trabajar como recolectores de basura.

De hecho, el oficio de sus padres le jugó una mala pasada en sus sueños y se vio juzgada injustamente por ello.

Resulta que Anna Sueangam-iam es dueña de una belleza indudable, algo que ella siempre quiso aprovechar para algún día convertirse en Miss Universo y ser coronada como la mujer más linda a nivel mundial.

Instagram: @annasnga_1o

Por la misma razón, la chica ingresó al concurso nacional de Tailandia, para elegir a su representante de Miss Universo. Al llegar, se dio cuenta que el resto de sus otras 28 compañeras tenían apellidos extranjeros y muchas provenían de familias acomodadas. Aquello logró que Anna fuese juzgada por el público, quienes tras saber el origen de la mujer, la apodaron “Miss Basura”.

Incluso, durante todos los meses de competencia, a pesar de que la chica deslumbró por su desplante, talento y simpatía, estuvo lejos todo el tiempo de ser una de las favoritas del público tailandés.

Instagram: @annasnga_1o

Pero, Anna Sueangam-iam decidió dejar toda crítica atrás y seguir luchando por lo que quería: La corona. Hoy gracias a la perseverancia de la joven de 23 años, el jurado del certamen la consideró merecedora de ser la representante de Tailandia en Miss Universo.

Instagram: @annasnga_1o

Anna no solo fue ganadora de una corona, y de 27 mil dólares como premio, sino que ganó el respeto de todos los seguidores del concurso, quienes la humillaron por ser hija de recolectores de basura. La chica demostró que no hay que avergonzarse de sus orígenes, y que el lugar de dónde viene, no determina lo que pueda lograr en la vida.

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