Por Antonio Rosselot
23 abril, 2021

Hannah Harpin (Inglaterra) nació con un síndrome que sólo tienen 30 personas en el planeta, el que impidió que su cuerpo se desarrollara bien y que, por otro lado, le valió una enorme cuota de bullying y abuso psicológico. Hoy su vida cambió: se siente mucho más confiada con su aspecto y, además, fue contratada por una agencia de modelaje local para cumplir su sueño.

Hubo un minuto en que Hannah Harpin, una adolescente inglesa de 18 años proveniente de la zona de West Yorkshire, sinceramente ya no tenía más ganas de vivir.

El hecho de haber nacido con el increíblemente raro síndrome de Hay-Wells —que padecen sólo 30 personas en todo el mundo— hizo que varias partes de su cuerpo no se desarrollaran correctamente, tales como su piel, cabello, uñas, dientes y ojos. Por lo mismo, es sorda, calva y tiene un aspecto bastante llamativo para el resto de las personas, lo que lamentablemente le significó varios años de bullying y abuso psicológico descarnado.

“Me han hecho bullying la mayor parte de mi vida, desde insultarme en la calle hasta extraños que asumen que tengo cáncer por mi calvicie. Un chico incluso me escupió una vez, y sus amigos filmaron todo. He tenido pensamientos suicidas realmente malos durante años por incidentes como éstos”.

—Hannah Harpin a Mercury Press, vía Daily Mail

La chica cuenta que hace algunos años, cuando era aún más joven, quería ser modelo pero la gente le decía que nunca lo lograría.

Sin embargo, el futuro les probó todo lo contrario y, hace unas jornadas, Hannah firmó contrato con una agencia del Reino Unido llamada Zebedee Management, especializada en contratar y mostrar a modelos diversas y redefinir la percepción de la belleza y la discapacidad.

“Para mí significa muchísimo comenzar mi carrera de modelaje, poder conectar con un montón de gente y ayudar a personas como yo (…) quiero ser modelo para ayudar a luchar contra la discriminación a los discapacitados y otras formas de discriminación, porque creo que todos deberíamos tener igualdad de derechos y estar en el mismo nivel”.

—Hannah Harpin a Mercury Press, vía Daily Mail

Hannah comenta que usar pelucas le ha ayudado mucho en su confianza y seguridad a la hora de modelar, aunque también quiere y acepta su look calvo, diciendo que se siente “empoderada” con él. De todas maneras, piensa que las pelucas con cabello humano son muy caras para los y las pacientes con calvicie, por lo que le gustaría que fuesen más abordables; dicho esto, ha ayudado a varias mujeres sin cabello ni recursos con pelucas gratis, para que se sientan más confiadas en su aspecto.

El caso de Hannah es tremendo: a su corta edad, ya ha tenido que lidiar con algunas de las peores personas que existen en este planeta. Afortunadamente, supo entrar y hacerse un lugar en un espacio que antes no la hubiera aceptado por ningún motivo; es el signo inequívoco de que nuestra sociedad está cambiando para bien.

¡Bravo, Hannah!

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