Por Lucas Rodríguez
15 julio, 2019

La mujer de 83 años convirtió un matrimonio común, en la nueva sensación de las redes sociales.

La frase común es que el matrimonio es el día más importante de una mujer. Lo que nadie se ha encargado de explicitar, es de qué mujer estamos hablando. Todos asumimos que se trata de la misma novia. Pero en algunos cosas, algunas de las mujeres periféricas tienen tanta personalidad, entrega y carisma, que no pueden evitar convertir el día único de una, en uno más de los suyos. 

Por suerte para Brenna Kleman, la mujer que le robó la luz de todos los focos fue su abuela de 83 años, así que tampoco se sintió tan mal.

Thomas Felts Photography

Para su matrimonio, Brenna dio a todos los miembros de su familia tareas que realizar. Para su querida abuela guardó una tarea muy especial: seguir a los novios cuando recorren su camino hacia el altar, lanzando pétalos de rosa detrás de ellos. 

Una tarea simple. Difícil de realizar mal. Pero Brenna no sabía que era una tarea que se podía llegar a realizar un poco DEMASIADO bien.

Thomas Felts Photography

Cuando el fotógrafo contratado para retratar el evento, Thomas Felts, comenzó a revisar las fotos, notó que había una clara protagonista del evento. Brenna se veía hermosa, ella y su marido hacen un gran pareja, pero no había cómo competir con la mujer de 83 años que convirtió arrojar partes de flores con sus manos, en un arte. 

Thomas Felts Photography

Al se posteadas en el grupo de Facebook Pantsuit Nation, las fotos de la abuela lanza flores se volvieron absolutamente virales. Nadie estaba dispuesto a discutir la absoluta dominancia que tuvo esa abuela sobre la boda de su nieta. 

Thomas Felts Photography

Brenna tomó la decisión de darle este nivel de protagonismo a su abuela, de su trabajo como enfermera. En la casa de retiro donde trabaja escucho a alguien mencionar que habían invitado a su abuela y le habían dado ese mismo rol. Con el día de su matrimonio cada vez más cerca, Brenna decidió que no iba a permitir que su abuela se quedara a un costado. 

Aunque era difícil suponer que iría a terminar siendo el centro de atención.

Thomas Felts Photography

He aprendido de mi abuela que la vida es demasiado corta como para perder el tiempo concentrándose en lo negativo. Como diría ella, ‘Al diablo con eso, sigamos’, y ‘La felicidad es una elección’.  Ella es mi inspiración. Espero que pueda inspirar a otros también, un pétalo de rosa a la vez. 

–Brenna Kleman a Huffpost.

Thomas Felts Photography

Brenna no olvidará nunca a su abuela.

 

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