Por Florencia Lara
2 febrero, 2022

Holly Harper formó una familia desde que comenzó alquilar las habitaciones de su hogar con chicas que criaban sola a sus hijos. Ahora los niños pasan las tardes jugando juntos como hermanos.

Es sabido que en el común de las veces, luego de un divorcio, son las mujeres quienes precisamente llevan adelante la crianza de los hijos, e incluso a veces sin apoyo económico de los padres. Eso fue justamente lo que le tocó vivir a Holly Harper, después de terminar su matrimonio, pero ideó la manera ideal de disminuir gastos y mantener su calidad de vida.

Holly Harper

Cuando Holly Harper se divorció de su esposo, jamás pensó que mantener monetariamente a su hijo sería tan difícil. Dentro de su primer año de divorciada, solo en alquiler debía desembolsar más de 2.000 dólares,  sin contar todo lo que debía pagar en cuentas de agua, luz, comida y educación de su pequeño. El mundo se le venía cuesta arriba, hasta que tuvo una brillante idea.

Después de comenzar una batalla legal en su divorcio, la mujer pudo obtener una importante suma de dinero, la cual decidió invertir. Holly compró una casa antigua del año 1927, la cual remodeló y posteriormente puso en arriendo, pero para ser compartida.

Holly pensó que como ella, habían muchísimas madres solteras que debían hacerse cargo por completo de sus hijos. Por lo que la mujer quiso buscar a esas otras madres y ofrecerles vivir con ella en su nuevo hogar, para así compartir los gastos que implica una casa.

Sorprendentemente, Harper encontró a tres mujeres con hijos que decidieron dar el sí y mudarse con ella. Desde ese día, Holly y su hijo adquirieron una segunda familia.

Holly Harper

Hoy, las madres bautizaron la casa como Siren House. Ahí las cuatro madres solteras comparten los gastos y su día a día. Cuando algo falla, como la calefacción, todas aportan para poder arreglarlo. La hipoteca es compartida por todas y también la comida. Gracias a su sistema, Holly en solo un año ha podido ahorrar 30 mil dólares, que estando sola los hubiese gastado solamente en alquiler.

Jen, una de las arrendatarias, es profesora de deportes. Ella misma creó en el jardín trasero del hogar una especie de gimnasio, donde las cuatro madres practican actividades todas las tardes y los niños juegan en el trampolín. Incluso las mujeres se unieron para crear un “fondo de emergencias” para utilizarlo si alguien en el hogar caía enfermo en el hospital.

Holly Harper

Gracias a la idea de Holly, pasó de criar sola a su hijo, a construir una red de apoyo entre mujeres. Hoy todas comparten la crianzas de sus hijos con la familia que crearon.

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