Por Antonio Rosselot
18 febrero, 2021

Luego de pasar toda su vida escondiendo sus pelos —y de pensar en quitarse la vida por la vergüenza—, la canadiense Esther Calixte-Bea decidió asumirlos y llevarlos con actitud. “No quiero que sigan siendo un obstáculo”, comentó, recibiendo el apoyo en línea de miles de mujeres a lo largo del mundo.

Estamos en una época de la historia en donde los modelos tradicionales masculinos y femeninos están en un constante proceso de revisión y cambio, sobre todo en cuanto a la normalización de los cuerpos. La imagen ideal de la mujer delgada, curvilínea e impoluta, específicamente, por fortuna ya está desapareciendo.

Dicho esto, les presentamos a Esther Calixte-Bea, una joven artista canadiense de 24 años que, después de años de inseguridad y dramas, decidió aceptar y amar su vello corporal, teniéndolo presente en sus axilas, piernas y pecho.

https://www.instagram.com/p/CLFEI8yjqKl/

En un comienzo Esther lo pasó pésimo: odiaba sus pelos y sentía que era muy difícil para ella entrar en una sociedad que la miraba como si fuese un bicho raro. De hecho, más de alguna vez contempló la posibilidad de quitarse la vida debido a la estigmatización que había sufrido.

Pero cuando se enteró que su exceso de vello corporal se debía a una herencia genética familiar, la joven decidió despojarse de la negatividad y desechar todas las razones que la hacían odiarse a sí misma. Hoy, abraza sus pelos y dice que simplemente le tocó ser así, cosa que no debería causarle problemas a nadie.

“Vengo de la tribu W en Costa de Marfil, y las mujeres en la época de mi tatarabuela eran muy peludas, lo que era visto como algo bello. Me ha tomado gran parte de la vida aceptar mi cuerpo y asumir quién soy. Redefiní la palabra “belleza” para mí misma y ya no dejo que la sociedad me la imponga. Yo decidí lo que la belleza es para mí”.

—Esther Calixte-Bea a Caters News—

https://www.instagram.com/p/CI30GTjjAXc/

De todas maneras, dice que su transición no ha sido para nada fácil. Esther cuenta que en un comienzo tuvo que obligarse a salir a la calle con pantalones cortos y las piernas velludas, pero después de dos semanas logró acostumbrarse.

Ahora claramente la gente la sigue mirando, y cuenta que incluso una persona la filmó una vez. Pero por otra parte, la comunidad en línea sólo le ha dado apoyo y contención.

“He recibido miles de mensajes de mujeres de todas partes del mundo que pensaban que estaban solas. Les he demostrado que el vello facial y corporal no es razón para avergonzarse (…) es lo mejor que he hecho en mi vida, me siento más sexy y cómoda en mi propia piel”.

—Esther Calixte-Bea a Caters News—

¡A romper con los modelos hegemónicos de imagen! La gente debe tener el derecho a sentirse cómoda y segura con su cuerpo, sea como sea.

Puede interesarte