Por Antonio Rosselot
24 agosto, 2021

“En el salón lo promocionaron como ‘cabello virgen de Rusia’ pero creo que podría ser crin de caballo, porque ni siquiera se puede cepillar”, comentó Lacy Price (Inglaterra), quien pagó poco más de 580 dólares por las extensiones.

Hoy en día existen muchísimas prácticas y procedimientos que ayudan a hombres y mujeres a mejorar su autoestima, casi todas ligados a la imagen. Cuando una persona opta por hacerse una cirugía estética o algún procedimiento permanente en la cara, por ejemplo, lo hace esperando y asegurándose de que los profesionales harán su mejor trabajo para ayudarla.

Pero cuando las cosas resultan mal, es difícil sacárselo de la cabeza y puede llevar a la persona a quedar con peor ánimo que antes. Dicho esto, los llevaremos a conocer el caso de Lacy Price, una chica de 27 años oriunda de Ashford (Inglaterra), que pagó por una cosa y según ella le dieron otra.

TikTok: @lacyprice12

Resulta que esta madre de cuatro hijos fue a un salón de belleza local para que le pusieran unas exclusivas extensiones de “cabello virgen de Rusia”, por las cuales pagó 425 libras —unos 580 dólares—. Sin embargo, pronto le entrarían dudas de si el pelo era real o no.

Después del segundo lavado, Lacy contó en TikTok que las extensiones quedaron muy duras y lacias, además de empezar a caerse de su cabeza y dejarla con unos cuantos parches de calvicie atrás; quiso contactar nuevamente al salón de belleza, pero dice que “fui ignorada. Envié ocho correos y no recibí respuesta”. ¿Su principal sospecha? Que le pusieron crines de caballo en vez de pelo humano.

TikTok: @lacyprice12

“Definitivamente no es cabello humano. En el salón lo promocionaron como ‘cabello virgen de Rusia’ pero creo que podría ser crin de caballo, porque ni siquiera se puede cepillar. Algunos salones de belleza mezclan pelo sintético con el real para hacerlo más barato, pero soy madre soltera de cuatro y 425 libras es muchísimo dinero”.

—Lacy Price vía Daily Mail

Al darse cuenta del posible cambio de cabello, Lacy decidió volver al salón de belleza cinco días después y entregar sus quejas cara a cara, ya que no le habrían contestado por otras vías.

Les pidió con determinación que le quitaran las extensiones y le devolvieran el dinero, pero la encargada de local señaló que “no había nada malo” con el cabello.

TikTok: @lacyprice12

“Sé que he salvado a muchas otras mujeres de ir a este salón y desperdiciar su dinero. Por lo que pude ver en las reseñas, no soy la única que tuvo una mala experiencia. Mi pelo es muy importante para mí y me da confianza, así que este problema realmente me ha afectado”.

—Lacy Price vía Daily Mail

Evidentemente, del salón de belleza negaron todo lo dicho por Lacy y la tildaron de “loca”, según un vocero que habló con la prensa, quien además señaló que Lacy “la amenazó de muerte”.

TikTok: @lacyprice12

Balazos para acá y balazos para allá, pero hay una sola certeza en todo esto, aunque no queramos asumirla: en esta lógica, el cliente siempre tiene la razón. Y si el pelo se le cae o no puede peinarlo, el salón simplemente hizo mal su trabajo…

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