Por Catalina Maldonado
19 julio, 2021

Con solo 12 años, este niño con autismo ha sido víctima de la indiferencia de sus compañeros y de acciones violentas en su contra. Por eso, Leanne Fernandez levantó la voz para detener el bullying en las escuelas y que su hijo pueda recibir la educación que merece.

El acoso escolar, también conocido mundialmente como bullying, es uno de los temas que más se han tocado en el último tiempo con respecto a la salud mental de los niños y jóvenes. Ser agredido, rechazado y excluido por tus pares es una situación de alto estrés, que arrastra con ella depresiones infantiles, soledad y una enorme preocupación para los padres de estos chicos.

En ese sentido, una madre de un chico autista ha decidido contar el sufrimiento que viven como familia desde que su pequeño de 12 años es víctima de acoso. Un problema que lo ha llevado a retirarse de la escuela y perder el derecho a la educación. 

Leanne Fernandez

En Colchester, Inglaterra, Harrison Fernández fue diagnosticado con espectro autista, y desde que ingresó a la escuela, ha sido acosado por algunos estudiantes mayores, quienes a menudo lo comparan con una persona homosexual, en tono negativo.

Pero los hechos no se quedaron solo en palabras, si no que Leanne Fernandez —la madre del niño— ha dicho que los insultos pasaron a ser golpes, donde las agresiones físicas se volvieron cada vez más frecuente e intensa. Su hijo regresaba lloraron a casa regularmente y siempre con una nueva herida, según relata a Essex. 

Leanne Fernandez

Sin embargo, hubo una situación que se salió de control y Harrison terminó en el médico por sus lesiones. Allí, el profesional a cargo indicó que era “perjudicial” que el joven asistiera a clases y le extendió una licencia, acompañado de sesiones con un psiquiatra.

Lo que su madre indica es que Harrison solo buscaba hacer amigos y aprender, pero claro, nunca encontró esa aceptación y desde el primer momento fue agredido. Lo que comenzó con robarle la comida, terminó llevando al joven fuera de la escuela.

Leanne Fernandez

Debido a este intenso acoso que recibía su hijo, Leanne decidió pedirle a la escuela que actuara, pues ya lo jóvenes no tenían miedo ni si quiera a los castigos. De esa forma, se creó un plan de acción para que Harrison no corriera riesgos: se podía ir temprano de clases, durante los descansos se le se le permitió permanecer en la biblioteca o en la sala sensorial, y también se le indicó que siempre llegara cinco minutos antes a las clases.

Sin embargo, estas medidas tampoco fueron respetadas por los agresores y un día Lauren debió poner punto y final a la situación. Pese a que en la escuela el uso de teléfonos estaba prohibida, ella decidió darle uno a Harrison para que se comunicara por cualquier emergencia. Gracias a ello, el niño le envió una foto con su rostro hinchado luego de ser golpeado. 

Leanne Fernandez

La madre que trabaja como niñera, dejó su empleo y recogió a su hijo. Desde entonces, Harrison no ha vuelto a clases y su madre está indignada ante la situación. Lo que más le duele es que su hijo no pueda educarse y “nadie lo ayudó como necesitaba”. 

Pese a que hoy Harrison está siendo ayudado, no tiene derecho a una educación digna por culpa de otros.

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