Por Camilo Morales
11 febrero, 2021

Madeleine Fugate tiene 14 años y es hija de una de las creadoras de la manta conmemorativa para los fallecidos por el SIDA. “No veo telas. No veo fotos. Veo gente”, enfatizó la joven.

El año 2020 será recordado para siempre como uno de los más complicados y difíciles que hayan pasado, debido a la pandemia de COVID-19 que afectó al mundo, el distanciamiento social que cambió el día a día y las personas que fallecieron. Es por eso que, para honrar la memoria de quienes partieron a raíz del virus, una niña tuvo una idea para que nunca más fueran olvidadas. 

Se trata de Madeleine Fugate, una niña de 14 años quien decidió coser una manta conmemorativa en honor a quienes no pudieron sobrevivir en un año tan difícil.

Katherine Fugate

Las mantas conmemorativas son una tradición en Estados Unidos. En éstas se recuerda a una persona, un hecho o un evento histórico y de valor emocional, entre los hilos, puntos y colores de cada una de las mantas y cobijas. Esa fue la herramienta que ocupó Madeleine para su homenaje, el cual comenzó como un trabajo de séptimo grado, para la materia de historia.

Katherine Fugate

Y ese talento en las mantas conmemorativas es algo familiar. Según CBS News, la madre de Madeleine estuvo presente en la confección de la manta en homenaje a los fallecidos por el SIDA. Su madre dijo que “le conté a Madeleine esas historias y lo curativas y casi mágicas que fueron para mí (…) Ella dijo: ‘Mamá, tenemos que hacer eso‘”.

Katherine Fugate

Así fue como a Madeleine comenzó a recibir cartas de personas que le contaban sus historias personales y de sus familiares afectados por el COVID-19. Entre esos mensajes estaba el de la madre de una niña de 13 años, llamada Anna, quien no sobrevivió a los síntomas. 

Katherine Fugate

En la carte la madre escribió: “Era bailarina y le encantaba actuar. Dejó atrás a mí, a su padre, a sus dos hermanas y a sus dos hermanos. La extrañamos mucho“.

Katherine Fugate

Incluso, también llegó una carta de los familiares de un veterano de la Segunda Guerra Mundial, que debido a su avanzada edad no pudo contra el coronavirus. “Mi papá murió solo en un asilo de ancianos sin nadie que lo tomara de la mano o lo consolara“, decía la carta escrita por su hija.

Katherine Fugate

Para Madeleine cada una de las personas retratadas en esta manta es imprescindible. “No veo telas. No veo fotos. Veo gente“, dijo. Además, agregó que “estas eran personas que vivieron y murieron y merecen ser recordadas (…) Necesitan ser recordados. Y yo ayudaré a recordarlos.

Puede interesarte