Por Antonio Rosselot
3 noviembre, 2020

María Jesús González (Chile) tenía una microempresa de cubresuelos naturales, la que se vio comprometida por la pandemia. Sin embargo, con estos bellos cuadros vivos logró mantenerse a flote y ganar aún más popularidad que antes.

Una de las palabras más repetidas por los trabajadores y trabajadoras independientes durante esta pandemia fue: “reinvención”. El contexto sanitario afectó —sobre todo— a los negocios independientes, y quienes los manejan tuvieron que hacer magia para lograr sacar el conejo del sombrero y subsistir en estos complicados meses.

Pero hay gente que lo logró con creces, y que incluso se hizo más famosa que antes. Una de esas personas es María Jesús González, chilena, quien con la pandemia vio en jaque su negocio de cubresuelos vivos.

IG: @cubresueloschile

No estamos hablando de alfombras o tapetes, sino que de plantas: los cubresuelos son paños de plantas capaces de cubrir un espacio rápidamente y con un consumo moderado de agua.

“Como vendíamos al por mayor, nuestros principales clientes eran constructoras y municipalidades, pero todo esto cambió con el estallido social [protestas en Chile a fines de 2019]. Este año habíamos empezado a recuperarnos, aunque bastó la llegada de la pandemia para que todo cayera nuevamente”.

—María Jesús González a Las Últimas Noticias

IG: @cubresueloschile

Fue en ese minuto cuando su marido le sugirió reinventarse y orientar el negocio hacia otro lado, sin cambiarlo de raíz. Y así fue como María Jesús dio con los “cuadros vivos”, que utilizan la misma técnica de los cubresuelos, sólo que las plantas —generalmente suculentas— están expuestas en pequeños marcos de madera.

González cuenta que su primera producción de cuadros vivos —que vendió para el día de la Madre— tuvo un éxito enorme, ya que se le agotaron todas las unidades. Vendiendo exclusivamente a través de Instagram, logró encontrar un nuevo nicho de gran popularidad.

IG: @cubresueloschile

“Lo que hacemos es construir un marco de madera que incluye una reja y un sustrato, que es donde finalmente se organizan todas las plantas según color, forma y textura, para así darle más dinamismo a la imagen viva”.

—María Jesús González a Las Últimas Noticias

Los cuadros se pueden hacer a pedido, habiendo variedades que van desde los 16 x 24 centímetros hasta los 24 x 38 centímetros, partiendo desde un precio de 15 mil pesos chilenos —unos 20 dólares, aproximadamente—.

De acuerdo a María Jesús, estos cuadros deben ubicarse siempre en lugares con iluminación —no con sol directo—, debiendo ser regados cada 7 a 10 días.

IG: @cubresueloschile

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