Por Antonio Rosselot
26 marzo, 2020

A David, un chico madrileño, le incomodaba el hecho de perder el cabello con el tratamiento para su leucemia y no quería que el mundo lo comentara. Pero no contaba con sus amigos de oro, quienes le demostraron que lo que importa es lo de adentro, no lo de afuera.

Cuando uno es niño o niña, el tiempo con los amigos es el más valioso que uno puede pasar. Son esas personas que crecen junto a ti, acompañándose mutuamente y enfrentando el paso de la vida jugando, viendo películas y riendo como infantes que son.

Y tal como los niños pueden ser muy crueles a veces, también hay opuestos: ejemplos de amistad y de ternura desinteresada que quedarán para toda la vida. Y esta pandilla de amigotes, oriundos de Madrid (España), se unieron a principios de marzo para apoyar a uno de los suyos con un precioso gesto.

David, uno de los chicos del grupo, tiene 11 años y lleva un buen rato luchando contra una rebelde leucemia y todo lo que un cáncer de este tipo implica. Actualmente está cursando el sexto grado, pero incluso antes de la llegada del coronavirus no había podido asistir regularmente a las clases, ya que sus tratamientos se lo impedían, pero también había una razón importante que desmotivaba al pequeño.

Fundación Juegaterapia

«A David no le gustaba demasiado la idea de que se le cayera el pelo, no se sentía muy cómodo con ello. Pensaba que todos lo iban a notar y que lo iban a comentar. Lo que no sabía es que sus amigos tenían un plan. Un plan increíblemente maravilloso».

Fundación Juegaterapia

Tanto David como sus amigos Martín, Diego, Hugo, Noah, Alfonso, David y Víctor, todos alumnos del colegio Fundación Caldeiro de Madrid, se juntaron en una barbería de la ciudad y se raparon la cabeza para dar confianza y apoyo a su amigo enfermo.

Fundación Juegaterapia

Al enterarse de que David estaba algo acomplejado con perder pelo, los amigos se reunieron para conversar una idea y, para no abandonarlo, todos se sometieron al rigor de la máquina de cortar cabello. Los peluqueros, en tanto, quedaron tan impresionados con el gesto de los chicos que decidieron no cobrarles el corte.

Este bello momento dio la vuelta al mundo en las redes sociales, en donde los cibernautas elogiaron de principio a fin el sentido de empatía y amistad profunda que tenían estos chicos, poniéndolos como un ejemplo de solidaridad para la sociedad.

Fundación Juegaterapia

Esperemos que ahora David ya no se sienta solo, aunque le resultará difícil con los ángeles de amigos que tiene.

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