Por Lucas Rodríguez
7 octubre, 2020

“Ya andaba ‘peludo’ usando gorra todos los días; un señor me dijo ‘vaya a casa de la niña barbera, vive en … corta cabello perfecto'”, cuenta un joven que se convirtió en el cliente de Sol. Su sueño es estudiar en la universidad.

Este 2020 será recordado por siempre como el año en que todo cambió. El año en que tuvimos que hacer espacio en nuestras agendas para una pandemia, que trajo con ella el mandato de quedarnos recluidos en casa por varios meses. Para algunos fueron los primeros meses los más duros, para otros han sido tener que lidiar con los últimos tramos de esta carrera de largo aliento.

Pero si algo es seguro, es que el estilo de vida que llevábamos antes, en el que simplemente podíamos salir al exterior, usar nuestro dinero para conseguir las cosas que nos gustan, es algo que no volverá pronto. 

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Esto mismo llevó a que muchísimas cosas que antes dábamos por asumidas, ya no sean consideradas de primera necesidad. Lo clave era quedarnos en casa y cuidar de nuestra salud. Cosas como hacernos cargo del monstruoso crecimiento que tuvo nuestro cabello en estos meses, era algo que tuvo que quedar para el futuro. 

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Mientras que algunas personas solo se enfocan en lo malo, así como en todo lo que perdieron o no podrán hacer, algunos vieron el momento para darle la oportunidad a nuevas opciones. Así fue como una niña de 11 años, residente de Barinas, Venezuela, se convirtió en la encargada de darle estilo al cabello de la gente de su barrio. 

Facebook: Lusho Bustos

La pequeña “niña barbera” como la han apodado con mucho afecto, se jacta de haberle dado cortes de cabello a una centena de clientes, como contó uno de ellos por Facebook:

Hice un comentario sobre cortarme el cabello y que mi barbero de confianza está en Mérida, ya andaba “peludo” usando gorra todos los días; un señor me dijo “vaya a casa de la niña barbera, vive en … corta cabello perfecto”, y sin duda alguna le dije a mi esposa ¡VAMOS A CONOCERLA! y a la urbanización la paz nos fuimos.

Por cariño le dicen “la niña barbera”, a tan solo 11 años de edad ya ha realizado cientos de cortes de cabello a jóvenes, adultos y niños.

Sol Medina hija de padres cristianos y de familia humilde, Barinesa de nacimiento y corazón, tiene un talento único, además de charrasquear el cuatro y teclear el piano, sabe darle estilo al cabello de cualquier caballero.

Hace dos años atrás observaba diariamente como su mamá se ganaba el sustento para la familia cortando cabello, la señora Amarilis peluquera de oficio fue la inspiración para que esta hermosa niña tomara la iniciativa de emprender, desde entonces ha ido perfeccionando sus técnicas para el arte de la barbería.

Conversando con ella, me explicaba como hay que hacer degradados con diferentes peines, como debe pasar la nava y cortar con tijera. Su corte de mayor dificultad son los degradados de “cero” a “uno”, sin embargo me dijo que todos los días práctica con su tío y primos para perfeccionar técnicas que permitan lucir mejor cada corte.

Para ella no hay imposibles, dice que es una de las cosas que ha querido aprender, también le gusta la música y la costura pero su meta principal es terminar los estudios básicos y bachillerato para ingresar a la universidad y estudiar alguna carrera profesional que le permita tener doble profesión.

Mi corte ¡QUEDÓ FINO! gracias a Sol, la niña barbera de Barinas”.

–Lusho Bustos en su Facebook

De acuerdo al testimonio de este feliz cliente, el estilo que le dio la pequeña, usando sus tijeras y máquinas de cortar, es idéntico al que podría conseguir un estilista profesional. 

Facebook: Lusho Bustos

Dado que seguimos en pandemia y problemas, los cortes de cabello de la “niña barbera” ocurrían todos en el patio de su casa. Nadie estornudaba cerca del rostro del otro, ni tampoco se mostraban desconfiados. Todas las normas de sanidad eran respetadas.

Facebook: Lusho Bustos

La madre de la niña es una peluquera de profesión, pero cuando se dio cuenta que estaba un poco sobrepasada con las peticiones de servicio, decidió darle la oportunidad a su pequeña.

Facebook: Lusho Bustos

Para su sorpresa, ella demostró tener un talento natural para esta actividad, lo que quedó claro en la satisfacción con la que sus clientes dejaban el lugar. Un talento al que le vamos a prestar más atención: quizás de acá a unos años la vemos sirviendo de estilista para las estrellas. 

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