Por Florencia Lara
10 mayo, 2022

Dalina solamente había acudido al estudio de un tatuador para volver a pintar su cuerpo con tinta, pero no le importó irse con el arte incompleta. Primero exige respeto.

Cada vez es más común la práctica de “no opinar sobre cuerpos ajenos”. Pero, desgraciadamente existen personas que hasta hoy en día, siguen criticando el físico de otros sin importar herir los sentimientos de algún ser humano. Ese fue el caso de Dalina, quien tras recibir una agresión verbal, quedó desconsolada.

Instagram: @daliestella

Dalina, quien vive en San Diego (Estados Unidos) como muchas chicas de su edad, tiene el hábito de ir a gimnasia cerca de su casa para mantener su cuerpo saludable y activo. Fue en aquel lugar donde conoció a un hombre, quien era tatuador profesional y se vio fascinado por los dibujos de tinta que tiene la misma chica en sus brazos y pecho.

Después de un rato de conversación, el artista convenció a Dalina a realizarse para tatuarse en su estudio. La joven encantada aceptó ya que ella es una fiel fanática de la tinta sobre la piel.

Instagram: @daliestella

Cuando llegó al lugar, se sacó su camiseta quedando en brassier, ya que se tatuaría nuevamente su pecho. Fue en ese minuto que su pesadilla comenzó.

Mientras el sujeto tatuaba a Dalina, el hombre comenzó a criticar la forma de los pechos de su clienta, asegurando que estos no eran para nada simétricos.

Como si fuese poco, cuando el hombre observó la espalda de Dalina le dijo: “Ah, entiendo por qué siempre te veo en el gimnasio, tienes rollos en toda la espalda”, dejando atónita a su clienta por sus crueles comentarios fuera de lugar.

Instagram: @daliestella

Dalina decidió tomar sus cosas, a pesar de dejar su tatuaje a medias, le pasó el dinero por sus servicios al sujeto, y salió a su automóvil. Dentro del coche lloró desconsolada, llegando a tener incluso un ataque de pánico por las críticas y burlas recibidas por parte del tatuador.

La joven contó su situación mediante un clip de TikTok, donde le preguntó a sus seguidores si habrá sobreactuado o era normal sentirse mal por los comentarios del tatuador.

Los cibernautas no hicieron más que apoyar a la chica y recalcarle que su decisión de salir de ahí, aunque el trabajo no estuviese terminado, fue lo más correcto.

Puede interesarte