Por Catalina Maldonado
9 octubre, 2020

A pesar de que fue despedida del hotel donde trabajaba y eso podría haberla desanimado, Blanca decidió salir adelante con una amiga al montar un puesto de artesanías mexicanas en Veracruz. Pronto venderán pulseritas y suculentas.

Desde la llegada del coronavirus, las cosas se han vuelto muy complicadas para todos, no solo desde la mirada de la salud sino que también ha arrastrado consigo una fuerte crisis económica que trajo consigo falta de empleos, cierre de negocios y en fin, el confinamiento que por meses vivieron muchas empresas.

Así lo vivió justamente la mexicana Blanca Silva. Ella trabajaba en un hotel en la ciudad de Veracruz a tiempo completo hasta que con la llegada del COVID-19 y el bloqueo del sector, tuvieron que despedir a todos los empleados. Sin embargo, en vez de echarse a morir, ella junto a otras amigas, ya tienen un nuevo negocio. 

La Silla Rota Veracruz

En la costa de la ciudad, se sienta Blanca a vender las artesanías con motivos mexicanos que hoy fabrica junto a sus amigas emprendedores. Muchas personas se le acercan y aprecian su arte, que cabe destacar, que es 100% hecho a mano. 

Apoyadas por tutoriales que veían en internet, idearon las piezas que ahora venden en Veracruz. Por ejemplo, en ella predominan los cráneos característicos de México que ellas mismas elaboran y pintan a mano.

La Silla Rota Veracruz

Mientras Blanca fabrica los moldes para los diseños, su amiga pinta cada uno de las figuras que irán impregnadas en aquellos cráneos, cada uno con un estilo diferente, pero siempre dando alusión a uno de los personajes más emblemáticos para los mexicanos, la muerte. En cuanto al material, la mayoría son una mezcla de barro y cerámica pues tratan de economizar al máximo los materiales.

La idea de fabricar estos cráneos surgió debido a que las personas ignoran mucho la cultura, las tradiciones que existen en el país y las artesanías que son fabricadas en el estado, aseguró Blanca. Incluso para ellas, uno de los retos fue captar la atención de los ciudadanos de Veracruz a comprar sus productos ya que nadie les da mucho valor.

La Silla Rota Veracruz

A pesar de que Blanca asegura que el negocio ha costado sacarlo a flote, ella seguirá emprendiendo en este nuevo proyecto. Pero mientras tanto, para tener más ingresos, también se dedica a la venta de licuados y jugos. 

“Estoy tratando incluso de empezar a hacer pulseritas artesanales e incluso vender plantas suculentas, la verdad ahorita es lo que está dando el mercado y por qué no hasta vender comida”, dijo.

Esperamos que Blanca y sus amigas tengan mucho éxito porque son un ejemplo de fuerza femenina. 

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