Por Fernanda Saide
3 febrero, 2017

“Pooh” pudo salir adelante y ahora tiene una nueva vida.

No hay certeza de cuál fue el accidente por el que este gatito callejero perdió sus dos patas traseras. Lo cierto, es que “Pooh” (así lo llamaron), llegó muy adolorido al hospital veterinario, y con otra de sus extremidades fracturada. Estaba notoriamente decaído. Probablemente creyó que hasta allí llegaría su vida, y que jamás volvería a ser lo de antes.

Central Vet Clinic

El pequeño Pooh nunca había tenido una familia, no tenía dueño y vivía en las calles. Pero una mujer iba a darle comida cuando lo veía fuera. Un día, ella se convirtió en heroína, cuando se percató de las graves heridas del gatito. Lo tomó rápidamente y lo llevó a una clínica veterinaria en Sofia, Bulgaria.

Vladislav Zlatinov fue el cirujano que lo examinó, y notó que se trataba de algo de vida o muerte. Tenía daño severo de los tejidos blandos y heridas abiertas e infectadas.

Dadas las circunstancias, las únicas dos opciones que veía factibles en ese minuto, era amputarle las dos patas hasta lo alto, por donde nacían, o simplemente inducirla a la muerte para que dejara de sufrir tanto.

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Sin embargo, ninguna de las dos salidas para Pooh entusiasmaban al doctor, y él decidió pensar en lo imposible por que saliera adelante.

Recordó haber oído hablar del veterinario Noel Fitzpatrick, un profesional famoso en el Reino Unido, que había llevado a cabo una complicada cirugía a un gato llamado Oscar, el que estaba en condiciones similares a Pooh. En ese entonces le había instalado unas prótesis a sus huesos, que actuaban como patitas y le permitían caminar tranquilamente.

“Tuve la vaga idea de que esto se había efectuado, pero parecía imposible que lo hiciéramos nosotros”.

-Vladislav Zlatinov, Reuters-

Pese a que el doctor Zlatinov sentía miedo por realizar este proceso por primera vez en su vida, quiso arriesgarlo todo por salvar al pequeño gatito, y fue entonces cuando comenzó la travesía.

Central Vet Clinic
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Primero, tuvo que realizar varias cirugías para salvar las partes superiores de las piernas traseras de Pooh. Luego consiguió con gran esfuerzo prótesis hechas a medida, y las perforó en los huesos del tobillo, uniéndolos de forma permanente.

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“Ahora él está sorprendentemente bien. Pooh puede moverse libremente por superficies planas, caminar, correr, incluso hacer pequeños saltos. Lo importante es que no está sufriendo más.

Estamos muy orgullosos, fue todo un éxito y da esperanza a otros pacientes”.

-Vladislav Zlatinov-

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Hoy Pooh está siendo atendido por un grupo local de rescate llamado “Adoptemos, Bulgaria”.

Mientras, la organización busca una familia que quiera recibirlo para que pueda seguir con su vida y volver a ser un gato normal, pero con hogar y más amor que nunca.

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¿Qué te parece la recuperación de Pooh?

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