Por Constanza Suárez
3 junio, 2019

El sistema es tan revolucionario, que debe pedir basura a otros países para que sus plantas sigan funcionando.

Durante estos años Suecia se ha esforzado muchísimo en lograr un buen funcionamiento del reciclaje y en que sus habitantes adopten una cultura de “cero basura” en sus vidas. Y al parecer, lo han hecho tan bien, que ahora deben importar basura de otros países para mantener sus plantas de reciclaje en funcionamiento.

Es que el país europeo nos lleva varios pasos adelante a todos los demás en términos del cuidado del medio ambiente. Fue uno de los primeros en implementar un fuerte impuesto a los combustibles fósiles en 1991 y ahora obtiene casi la mitad de su electricidad de fuentes renovables.

Suecia ha implementado una política nacional de reciclaje coherente para que, a pesar de que las empresas privadas realizan la mayor parte del negocio de importación y quema de residuos, la energía vaya a una red nacional de calefacción para los hogares durante el invierno.

Getty

Pero la red de calefacción de Suecia no está exenta de detractores, que piensan que el país está esquivando el reciclaje real al enviar residuos para ser incinerados. Los gerentes de las plantas de papel dicen que la fibra de madera se puede usar hasta seis veces antes de que se convierta en polvo. Si Suecia quema papel antes de ese punto, está agotando el potencial para un verdadero reciclaje y reemplazando el papel usado con materia prima fresca.

Aunque las autoridades del país han dicho que la política de importar residuos es una situación temporal.

Lea Jacobs

Los municipios suecos están invirtiendo individualmente en técnicas de recolección de residuos futuristas, como sistemas de vacío automatizados en bloques residenciales, eliminando la necesidad de transporte de recolección y sistemas de contenedores subterráneos que liberan espacio en la carretera y eliminan cualquier olor.

Desde hace mucho que Suecia cuenta con un sistema de depósito de latas y botellas que da dinero a las personas cuando reciclan, desde 1984 para latas de aluminio y desde 1994 para las botellas de plástico.

Margareta Bloom Sandebäck

Cada año, los suecos reciclan 1.8 billones de botellas y latas que de otra manera serían desechadas, según explicaron en el sitio web oficial del país.

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