Por Nicole Lavanchy
5 junio, 2015

¡Ojo con tus hábitos!

Todas tenemos nuestros hábitos, unos son buenos y otros malos, pero esos los sabemos reconocer. Sin embargo, cuando del cabello se trata, es difícil saber si lo que hacemos día a día es perjudicial o beneficioso para él. Por eso, a continuación te mostramos una lista de cosas que probablemente estás haciendo con frecuencia, y que no sabes que en realidad están destruyendo tu cabello. Pon atención:

Captura-de-pantalla-2015-06-05-a-las-10.50.06

@100fallenangels100

1. Esperar mucho tiempo entre corte y corte

A muchas nos gusta llevar el cabello largo, y pensamos que evidentemente lo más sencillo que podemos hacer para lograr esto es evitar el paso por las tijeras. Sin embargo, no cortar nuestro cabello con regularidad lo único que hace es fomentar la apertura de puntas, lo que evita el crecimiento. Además, mucho tiempo sin cortarse el cabello favorece la aparición de frizz, y evidentemente, del volumen.


2. Usar el secador mucho tiempo, y muy caliente

Así como también usar mucho la plancha para alisar. La mezcla de todos estos productos en tu cabello producen un exceso de calor y eso puede hacer que luzca quemado. Lo mejor que puedes hacer es reducir la frecuencia con la que haces esto, y, sino puedes, usar algún producto que te proteja del desgaste.

Captura-de-pantalla-2015-06-05-a-las-10.49.59

@elenalovestea

3. Usar muchos químicos

Sumar el uso de fuertes champús con aceites, anti frizz, gel, laca, cera, crema para peinar, mousse, etc, es mucha información para que tu cabello procese y es probable que genere en él el efecto totalmente contrario al que quieres lograr. Hay que darle un descanso de vez en cuando y dejarlo respirar.


4. Usar una banda elástica para atarlo

No deberías usar la primera banda que encuentres para atar tu cabello, debido a que hay algunas que poseen un material dañino para el cabello y muchas veces lo cortan cuando lo quitas. Por eso, debes fijarte que sea grueso y “acolchonado” para que así no lo corte.

Captura-de-pantalla-2015-06-05-a-las-10.49.49

@temptingwishes

5. Olvidarte del cuero cabelludo

El cabello tiene que crecer de alguna parte ¿no? Bueno, pues precisamente lo hace del cuero cabelludo y por eso no podemos olvidarnos de lo que le da la vida. De nada sirve preocuparnos de él si no estamos cuidando la fuente de donde sale. Si la fábrica no está sana, no producirá un cabello sano. Por eso es importante quitar todos los residuos de champú del cabello para evitar que los folículos se tapen, así como también limpiar el cuero cabelludo y entregarle los nutrientes necesarios. Los champú en base a menta y eucalipto son ideales para esto.


6. No comer suficientes proteínas

Esto no solo dañará nuestro cabello, sino que todas las otras partes de nuestro cuerpo. Debemos consumir suficiente agua, vitaminas y proteínas para tener un cabello sano y fuerte. De lo contrario, crecerá poco y tendrá un aspecto desgastado.

Captura-de-pantalla-2015-06-05-a-las-10.50.23

@synonime

7. Atarlo mojado

Si amarras tu cabello mientras está mojado, no lo estás dejando respirar ya que estás tapando los poros. Esto provoca debilitamiento de los folículos, y además la humedad suele formar bacterias que resultan en caspa. 


8. O aún peor, dormir con él mojado

Cuando tu cabello está mojado está mucho más vulnerable, por eso cualquier cosa que le hagas, será el doble de dañina, especialmente apoyarlo en la almohada y hacer movimientos involuntarios que suelen ser agresivos para él. A esto, se le suma que la humedad hace que el cuero cabelludo se debilite, resultando un cabello opaco y quebradizo.

Captura-de-pantalla-2015-06-05-a-las-10.50.15

@mcinspiration

9. Decolorarlo

El proceso de decoloración es uno de los más agresivos que puedes hacerle a tu cabello. Por eso, si eres una fanática del teñido, lo mejor que puedes hacer es no realizarlo con tanta frecuencia, e, ir siempre donde un especialista. Una decoloración casera mal realizada puede resultar fatal.


10. Secarlo con la toalla

La textura de la toalla es muy agresiva para tu cabello y generalmente causa frizz. Por eso, lo recomendable es hacerlo con una camiseta de algodón. Sin embargo, si no tienes una que puedas sacrificar, usa una toalla suave y delgada, y sécalo con movimientos delicados.

Puede interesarte