Por Sole Ramírez
7 septiembre, 2016

10. Pasas noches completas pensando en él o viéndolo dormir. Él solo duerme.

Los hombres son sencillos de entender. El gran problema somos nosotras que aún no nos damos cuenta que debemos pedir lo que merecemos y buscar a quién realmente es para nosotros. Perdemos nuestro tiempo dejando entrar a personas que no nos corresponden y a veces lo alargamos más de lo necesario, y eso solo nos trae sufrimiento. Crees que es por culpa de tu mala suerte que siempre eliges a un idiota, pero en realidad esto pasa porque tú le permites serlo.

1. Te llama a las 3 am. Tú respondes

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Crees que te llama porque te extraña, pero en realidad puede que seas la última opción que tiene y sabe que siempre responderás. No te respeta, y aunque es consciente de que lo que va a pasar después de ese llamado significará cosas totalmente diferentes para ambos, no le importa hacerte sufrir.


2. Te trata mal y tú lloras en silencio

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Sí, es tu culpa haberle dado la autoridad para tratarte mal. Nunca debes permitir que nadie te falte al respeto o te haga sentir disminuida. Y este punto es muy simple, si te trata mal, no te respeta. Si no te respeta, no te quiere.


3. Habla de otras chicas y tú lo escuchas. Luego te sientes completamente insegura

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Un hombre que hace alarde de otras chicas con las que ha estado, o te compara con otras, o simplemente se dedica a mirar al resto de las chicas que tiene al frente, es un hombre que no merece la pena. Si es capaz de producirte esa inseguridad y no ponerse nunca en tu posición, entonces debes saber que él no es para ti.


4. Es completamente indeciso respecto a lo que siente por ti, pero tú crees que ya se decidirá

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Cuando uno quiere a alguien, lo sabe. No hay tantas vueltas que darle. Tú lo quisiste desde el principio y no dudaste en dar ese salto al vacío aunque estuvieses muerta de miedo. Él por otra parte, se toma su tiempo para pensar si realmente «eres para él» o para «aclarar las cosas en su mente». Las cosas son más simples que eso, si es amor, es amor. Si comienza a dar más vueltas de las necesarias deberías ser tú quien da la media vuelta y marcharte.


5. Te invita a salir, pero terminas siendo siempre la que paga

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Decidió proponer una salida, y tú no puedes más de la felicidad. Crees que está cambiando y que por fin se dio cuenta de que eres para él. Incluso crees que decidirá formalizar su relación de la forma más romántica que alguien podría imaginar. No era eso en realidad. Él estaba aburrido y sabe que contigo podía pasar un buen rato, además, para evitar confusiones te deja pagar. Así no te lo tomas como una verdadera cita.


6. Le compras algo por su cumpleaños. Él no tiene idea cuando cumples años tú

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Estuviste una semana completa pensando qué regalarle. Debía ser especial, de su gusto, algo con lo que siempre te recuerde y que lo haga quererte más. Si le gustó ni lo notaste, puede que ni siquiera te haya dado las gracias. Además, no fue capaz de ir a visitarte el día de tu cumpleaños, y con suerte te envió un whatsapp para felicitarte.


7. Sus amigos no tienen idea quién eres. Tus amigos saben perfectamente quién es él

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Por casualidad conociste a uno de sus amigos y sinceramente tu nombre no pareció sonarle para nada. Parecías ser una chica más de las que ese chico ha conocido. Por otra parte tus amigos saben a la perfección quién es él, incluso sin haberlo visto nunca personalmente. Además te han dado muchos consejos y han hablado varias veces sobre esa relación.


8. Tú sueles decirle que lo amas. Él prefiere dejarte claro que no está muy seguro de nada

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Él lo tiene claro, tú estás enamorada de él y nada ni nadie podría hacerte cambiar de parecer. Por otra parte intentas no decírselo tan seguido porque sus respuestas nunca son lo que esperas. Puede que hayan variado con el tiempo pero siempre significan lo mismo: «No estoy listo para una relación en este momento». Es una de las miles de variaciones para el «No eres tú, soy yo», y si bien no es la misma frase, significan exactamente lo mismo.


9. Él sabe que estarás ahí cuando te necesite. Tú no sabes realmente si él lo haría por ti

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Nunca dudaría en llamarte si necesita un hombro para  desahogarse, o simplemente para pasar un buen rato, porque sabe que tú estarás ahí, con la mejor disposición y sin reclamar nada a pesar de que podrías hacerlo. Pero ¿Alguna vez ha ocurrido al revés? ¿Haz sido tú la que lo necesita y es él quien llega corriendo a darte su apoyo? Sinceramente no lo creo, porque para él sería demasiado comprometedor.


10. Pasas noches completas pensando en él o viéndolo dormir. El simplemente duerme

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Pensar en él se ha convertido en tu hobby últimamente, y no haces otra cosa que imaginarlos juntos riendo en tu cama mientras comen pizza y ven películas un sábado por la noche. Y cuando duermen juntos podrías pasar la noche en vela solo para verlo dormir y agradecer a dios y todos los ángeles que él esté contigo en ese momento. Él por otra parte solo duerme. Duerme cuando está en su casa y no está pensando en ti, y duerme cuando está contigo.


11. Vives imaginando lo que crees que él haría. Tus expectativas crearon a alguien que realmente no existe

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Él es un hombre completamente diferente al que tú creaste en tu cabeza. No es el chico cariñoso y tierno que te llevará a conocer a su madre o se sentará a leer el diario con tu padre. No es tampoco el chico que te llamará por las tardes para decir lo mucho que te extraña o te enviará un mensaje a penas se despierte para desearte los buenos días. Él es el mismo egoísta que conociste y al que sigues viendo, y no va a cambiar. Por mucho que lo intentes.

Aunque a veces la realidad nos duela, es mejor verla que seguir ciegos.

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