Por Francisco Armanet
19 agosto, 2016

Prohibido los EX. Bienvenido el sentido del humor.

No cabe duda, lo más patético que he hecho en una cita fue simular una llamada telefónica mientras esperaba a la mujer que había invitado a salir. No estuvo mal haberlo intentado, lo terrible fue que me descubrieran. Habíamos quedado de comer en un restaurante y, por motivos que no recuerdo, llegamos al lugar por separado. Yo primero, ella después. Estaba sentado en una mesa cercana a la barra y, de pronto, la vi caminando en la calle. Miró de un lado a otro y entró por la puerta principal. No sé qué me pasó en ese momento, fue como un acto reflejo, pero tomé mi celular y me lo llevé a la oreja.

-Hola, cómo estás. -Comencé a decir. La idea era que, cuando mi cita llegara, me viera como un tipo ocupado, lleno de amigos, y muy conversador. Sin embargo, al otro lado del teléfono no había nadie que me contestara.

Yo movía las manos, hacía muecas de risa, me apoyaba sobre el respaldo del asiento, y fingía un diálogo espectacular. Pero nada de eso era cierto. Entonces, aún hablando, bajé la mirada y esperé a que se acercara. Sin duda ella ya me había visto ahí, sentado en la mesa con estilo y una actitud despreocupada.

-Sí, hoy fue terrible. Tuve tres reuniones y los tipos del banco se han puesto complicados. -Continué diciendo. Pero, de repente, ocurrió algo extraño. La chica estaba a menos de dos metros, apunto de tomar la silla y sentarse. Yo la podía ver desde la esquina de mi ojo. Fue en ese momento cuando mi teléfono móvil, el mismo que yo estaba usando para simular la supuesta conversación, comenzó a sonar indicando una llamada entrante.

Ella ya se había sentado, me había visto inmerso en la conversación, pero ahora, extrañamente, se daba cuenta que el ringtone de mi celular indicaba que todo era una mentira.

Alejé el móvil de mi oreja, puse cara de confusión, y ella me saludó.

-Hola, ¿no estabas hablando?. -Dijo.

-Eh… Eh… -Titubeé, odiándome por haber hecho algo tan absurdamente innecesario.

Finalmente la cita no estuvo del todo tan mal. Pero meses después la chica me confesó que mi estrategia había sido algo patética y MUY evidente.

Bueno, esa fue una payasada que hice yo.

A continuación, te dejamos una lista que varios usuarios de internet crearon con las «reglas que nunca se deben romper en la primera cita». Puede que no estés de acuerdo, o puede que te hagan mucho sentido.

1. Jamás hablar de tus ex-novios o novias.

Hacer alusión a las relaciones pasadas suele ser una PÉSIMA estrategia. A la persona que está frente a ti no le interesa saber cómo era tu ex, ni cuánto la odias, ni cómo te hizo la vida imposible.

2. Presta más atención a la persona que a tu teléfono móvil. POR FAVOR.

En momentos de silencio (los habrá siempre), una práctica bastante común es recurrir al teléfono para evitar la incomodidad o hacerse ver interesante. (Creo que les conté algo que tiene que ver con eso) Bueno, siempre prefiere el contacto visual y una sonrisa. No hay smartphone que supere esas dos cosas.

3. Una buena ducha antes de cada cita.

El higiene es fundamental. No hay encanto, simpatía, ni belleza, que pueda sostener a una persona sucia o maloliente. Ni mencionar llegar a la cita en shorts, cargando el bolso de deporte, y recién sudado.

4. No digas groserías y come bien.

Pareciera ser irrelevante, pero el vocabulario siempre refleja tu actitud. Cuídalo. Lo mismo con la manera en que comes.

5. Sé respetuoso, pregúntale cosas y no hables tanto de ti.

La autoreferencia es, probablemente, lo más desagradable que puede tener una persona. Está casi al nivel del tipo que llega sudado y con mal olor.

6. Buen sentido del humor. Hacer reír a tu pareja es vital.

Nadie pide que te conviertas en un payaso/a. Esos caen mal. Pero no hay nada que valga más que sacarle una carcajada a tu pareja.

7. Medirse con el alcohol. Nadie quiere a un borracho en la primera cita.

Claro, siempre es atractivo «pasarse de copas» y perder un poco el control con la persona que te atrae. Pero eso es para más adelante y tienen que estar los dos en la misma sintonía. Un borracho en la primera cita es patético.

8. Sé amable con las personas que te atienden.

¿Tipos mal educados? Eso es un pecado capital. Muchas veces los hombres confunden la seguridad en sí mismos con ser déspotas y rudos. Sin embargo, son cosas muy distintas.

9. Paga la cuenta.

Este es un tema delicado. Sin embargo, el consenso dice que el hombre siempre debe pagar la cuenta en una primera cita.

1o. Sí al día siguiente no llama ni responde tus llamadas, no insistas. Sólo déjalo ir.

Es triste, pero insistir sólo hostigará a la persona y hará las cosas peor.

¿Hay alguna otra regla inquebrantable que tú tengas?

 

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