Por Andrea Araya Moya
24 abril, 2015

«Nunca le digas a alguien con ansiedad que se calme». 

Recuerdo cada noche en la que mi madre arropaba a mi hermana. A veces tomaba horas para que ella se durmiera al fin, pues comenzaba a mirar todo a su alrededor y se ponía nerviosa.

De repente me preguntaba si quizá mañana haría calor o frío y no estaba segura de cómo se iba a vestir. Una vez le dije que se calmara y durmiera, que eso lo vería al día siguiente. Pero creo que fue lo peor que le pude haber dicho, pues comenzó a sudar y se levantó de la cama. Se paseaba de un lugar a otro y se frotaba las manos constantemente. Buscaba donde sentarse, pero no duraba más de un par de segundos antes de levantarse otra vez.

an5Fuente: We Heart It

Lo peor era cuando tenía exámenes o cosas importantes por hacer, o cuando conocía algo nuevo. Siempre tuvo miedo de hacer cosas que no conocía, pero a veces se desesperaba por saber qué pasaría. Me decía que era como si te apretaran el estómago y la cabeza, y tus piernas se descontrolasen.

Una vez me mostró un método que aprendió en la escuela que la ayudaba a controlar la ansiedad. Me pareció un poco extraño, pues trataba de «trenzar» sus dedos de la mano, poniéndolos uno sobre el otro cuando se sentía demasiado angustiada.

an1Fuente: We Heart It

Pero no fue lo único que aprendí, en realidad, existen muchas cosas más que puedes aprender cuando vives con alguien que sufre de ansiedad.

1. Es más física que mental.

2. Te sientes bloqueada físicamente y esto provoca que no puedas pensar ni actuar de la manera adecuada.

3. Es una sensación que recorre tus manos, pecho, cabeza, estómago, pies, dedos, hasta tu cabeza.

4. Existen infinitos tratamientos para calmar la ansiedad, pero lamentablemente no existe cura.

5. Existen métodos de relajación que pueden calmar la ansiedad, pero estos no se aplican por igual a todas las personas. Cada persona tiene su técnica.

an2Fuente: We Heart It

6. Aunque no lo creas, la ansiedad puede ser el principal motivo de que las personas sean tan eficientes.

7. Gracias a la ansiedad puede ser más empático y puedes aprender a manejar las situaciones sociales en las que estás presente.

8. Conversar sobre la ansiedad con ellos puede ayudarles a calmarse o a entender mejor por lo que están pasando.

9. Las personas que sufren de ansiedad no están locas, en serio, y odian que les digan que lo están.

10. A veces es necesario que las dejes llorar y desahogarse, es mucho mejor para ellas.

an4Fuente: We Heart It

11. Créeme que están conscientes de que a veces tienen arranques emocionales demasiado fuertes.

12. Nunca los hagas sentir inferiores, ni menos idiotas o extraños, los harás sentir peor.

13. No hay nada más reconfortante para ellos que un gran abrazo y un buen masaje.

14. No es que tú seas el culpable de su ansiedad, es algo que viene desde su interior.

15. Lo que más necesitan de ti es tu apoyo, paciencia y respeto. Si les das eso, te amarán y los harás sentir mucho mejor.

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