Por Valentinne Rudolphy
25 junio, 2015

¿Quién dice que hay reglas para ser adulto? No están escritas en ninguna parte, pero aún así tenemos nuestras cabezas llenas de convenciones sociales sobre qué implica esta nueva etapa de la vida, a la que muchos temen. En verdad no tiene nada de terrible y solo tienes que hacer algunos ajustes en tu vida cuando comienzas a vivir esto… y cuando empiezas a probar la independencia, ya no la quieres dejar. Pero hay días en que piensas en llamar para pedirle ayuda a tu mamá, y no hay nada malo con eso. La cosa es crecer y no morir en el intento. Hasta que te empiezas a acostumbrar a la nueva rutina «adulta» que comienzas a llevar.

1. Ya consigues tu propia casa (o apartamento compartido)

2. Es toda una aventura y lo equipas con todo lo que siempre quisiste tener

3. Te vuelves una experta del DIY para decorar y cuidar tu presupuesto a la vez

4. Compras mejor comida y alcohol ahora, «por si tienes visitas»

5. Cuando invitas a tus amigos a casa, haces algo especial cocinado por ti

6. Ya dejaste atrás los días de cuadernillos con caricaturas en la tapa

7. No sales a beber simplemente, vas a «after office» con tus colegas

8. Comienzas a tomarle cariño a las tareas del hogar

9. Vas al mercado y haces todas tus compras

10. Haces listas por todo (incluso tienes algunas pegadas a la nevera)

11. Abriste una cuenta de ahorros

12. Ya sabes cómo ocupar todos los electrodomésticos

13. De hecho, ya tienes uno favorito

14. Llevas vino cuando vas de visita a algún lugar

15. Sales menos, porque te importa dormir para el trabajo

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