Por Andrea Araya Moya
3 junio, 2015

1. No hay cosa que odies más que tu despertador

2. Levantarse muy temprano es la peor tortura

3. Probablemente seas más productiva cuando estás recostada

4. Tus amigos entienden que a veces prefieras quedarte en casa durmiendo que salir de fiesta

5. “Dormir cinco minutos más”, simplemente no funciona contigo

6. Adoras los fines de semana porque puedes dormir hasta muy tarde

7. Tu momento preferido del día es cuando puedes volver a los brazos de tu cama

8. Muchas veces has mirado a tu mascota y has dicho: “quién como él, que puede dormir todo el día”

9. En tu rutina nunca puede faltar una siesta, o te pondrás irritable

10. Al igual que si no duermes las horas necesarias

11. Probablemente más de alguna vez te han dicho “la niña de los ojos somnolientos”

12. Cualquier lugar es cómodo para dormir

13. Incluso el hombro de alguien

14. A veces no sabes realmente si tienes hambre, o estás aburrida, o simplemente tienes sueño

15. No importa lo que te digan, jamás dejarás de dormir, ¡Jamás!

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