Por Juan David Montes
31 agosto, 2016

Al pie de la letra.

Ser un amante de los libros es mucho más que leer libros. Significa estar obsesionado con ellos, tener un lugar específico para resguardarlos en casa y no dejar que algo malo les ocurra, como un terrible doblez permanente en una de sus páginas o verdaderas calamidades como un préstamo sin devolución… y la lista continúa:

1. Cuando buscas un libro y todas las ediciones tienen fotos de la película en la cubierta.


2. Afrontar la realidad de que tu amor platónico es un personaje ficticio.


3. Doblar sin querer una de las páginas y arruinarla para siempre.


4. No encontrar la posición ideal para tu sesión de lectura.


5. Cuando lees en el transporte público pero la calle está destrozada y las letras no dejan de brincar.


6. Ver el tráiler de una película basada en un libro y descubrir que no se parece en absoluto.


7. Arruinar el final del libro con un spoiler.


8. Tener la mala suerte de siempre preguntar por títulos que nadie conoce.


9. Cuando bajas un libro pirata.


10. Cuando alguien te habla mientras lees.


11. Cuando descubres que el libro que quieres comprar cuesta más que tu presupuesto mensual.


12. Cuando alguien se atreve a desordenar tu biblioteca.


13. Cuando alguien comenta que leer es aburrido.


14. Cuando regalas un libro y no es valorado como tú esperabas.


15. Cuando prestas un libro y no te lo regresan.


16. Cuando quieres subrayar una frase y no tienes un lapicero a la mano.


17. Cuando no encuentras esa frase que querías resaltar.

 ¿Te identificas con alguna de estas reacciones?

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