Por Nicole Lavanchy
19 febrero, 2015

1. A la gente le encanta hacerte la broma de lo bronceada que te ves en las fotos, y creen que son la primera persona a la que se les ocurre esta broma tan ingeniosa. Aburridamente respondes “jaja.”

2. No somos pálidas. Sólo somos…selectivas con el sol.

3. Si algunas vez has sucumbido al delirio y decides posar tus pies en un salón de bronceado, te convenciste a ti misma que los empleados te mirarían y te dirían en voz baja que te marcharas. “Vuelve a casa querida, eres una causa perdida.”

4. En cambio, te convencieron para que te registrarás para un especial de 10 visitas, dando a entender pasivo-agresivamente que realmente lo necesitas.

5. Entonces fuiste una vez, te quemaste el trasero, y nunca volviste.

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6. Algunas veces, cuando la parte interior de tu brazo queda expuesta al sol después de un largo invierno, casi quedas ciega con su blancura.

7. ….como que, en verdad tienes que ponerte anteojos de sol para mirar tu propio brazo.

8. Si tus amigos deciden hacer cualquier actividad en el exterior, incluso si es solo sentarse en el patio a comer un brunch, tienes que traer bloqueador solar. Dirán algo como “¡Solo vamos a estar afuera durante una hora! Y estaremos bajo una sombrilla. Estarás bien”. Giras tu pálida cara hacia ellos. “Silencio».

9. La gente tiende a tratar amablemente de elogiarte. Dicen cosas como «¿alguna vez viste a alguien de la realeza ligeramente bronceada? Y tu te quedas como, cállate.

10. Tus amigos, especialmente los morenos, se divierten en grande poniendo sus brazos al lado de los tuyos y diciendo declaraciones ridículamente obvias, como “¡Dios mío, mira la diferencia!”

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11. Y luego todos tus amigos insisten en tomar turnos para poner sus brazos al lado de los tuyos y tomar fotos.

12. Quieres usar cuellos en V y camisetas de manga corta, en vez de camisetas sin mangas, cuando estás expuesta al sol para proteger tu piel, pero si haces eso, simplemente terminas un quemado realmente extraño.

13. Se queman partes de tu cuerpo que otras personas no creían que fueran posible de quemar. Se ríen cuando pones bloqueador en tus pies. Tus dedos. Tus orejas. Tu cuero cabelludo. Quedan impactados cuando compras protector labial con factor de protección solar. Pero si no lo hicieras, se vería como que alguien te golpeó la boca.

14. El Aloe vera es la poción más grande, más increíblemente mágica que ha sido inventada jamás. Y no puedes entender por qué nadie más la trae a la playa.

15. Cuando estás en la playa, las duchas caliente están fuera de discusión. Sin importar cuán grande sea el esfuerzo por proteger tu piel, igual te quemarás en algún lugar, y no te darás cuenta hasta que estés en una ducha hirviendo.

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16. Has tenido por lo menos una experiencia veraniega en la que te quedas dormida sin tus anteojos de sol puestos y despiertas viéndote como si estuvieras usando una extraña sombra de ojos roja-púrpura. ¿Quién sabia que los párpados podían quemarse? Tú sabias.

17. La gente intenta asegurarte que tu piel será mucho más hermosa que la de cualquier otra persona cuando seas bastante mayor. Y tú te quedas como, “Gracias. Es bueno saber que seré la mujer de noventa años que mejor se vea en el mundo.”

18. Intentas muy duro quitarte el color blanco. Y usualmente fallas. Y cuando si te pones blanco, estás convencida de que se está camuflando directamente con tu piel.

19. Has sido llamada Casper, el fantasma amigable por lo menos alguna vez en tu vida. Y apenas te asombraste.

Visto en Thought Catalog & Imágenes de We Heart It 

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