Por Emilia García
31 julio, 2015

Nunca he sido partidaria total del matrimonio. No lo veo como algo malo ni como algo bueno, simplemente lo veo como un arreglo un poco estructurado de un sentimiento natural del ser humano. ¿Por qué deberíamos ponerle nombre a algo que simplemente sentimos? Hoy lo veo así, y quizás algún día algún hecho me haga cambiar de opinión, quizás sea que no he encontrado al hombre que pueda manejar mi ‘locura’, pero por ahora no me veo atrapada por el resto de mi vida haciendo las mismas cosas con una misma persona para el resto de la vida. Si somos individuos por naturaleza, ¿por qué deberíamos atarnos a alguien que evidentemente tendrá distintas maneras de ser que nosotros? ¿por qué debería cambiar mi naturaleza para convivir con alguien? La verdad lo veo un poco como una tortura.

No me malinterpreten, no estoy desmereciendo a nadie, menos a aquellas mujeres que sí quieren casarse, es solo que hoy velo por esas mujeres que simplemente no se pueden ver a si mismas cumpliendo los roles de madre o dueñas de casa. Y es que al parecer yo no tengo material para ser una esposa, y estas 30 razones lo explican.

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@bohology

1. Soy un completo desastre

2. Necesito mi espacio

3. Jamás he seguido las reglas

4. No sé lo que voy a hacer el fin de semana ¿cómo puedo saber qué voy a hacer con mi vida?

5. Amo los bares

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@bohology

6. No sé cocinar, y de verdad no sé si me interesa aprender

7. No puedo mantener ordenada mi pieza, no podría mantener ordenada una casa, con niños

8. No sé manejarme a mi, ¿cómo voy a manejar a un hijo?

9. Hablo demasiado, y a veces demasiado poco

10. Le tengo miedo al divorcio

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@bohology

11. No me imagino despertando con un persona a mi lado por el resto de mi vida

12. Quiero viajar por el mundo

13. El amor no es para mí

14. ODIO limpiar

15. Creo que nadie puede sacar lo mejor de mí, solo yo

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@bohology

16. Simplemente mi cabeza no está programada para pensar en dos

17. Me aburro rápido

18. Solo yo soy responsable de mi felicidad

19. Necesito constantes cambios en mi vida para sobrevivir

20. Y odio la rutina con todo mi corazón

Lo último que una mujer debe hacer es sentirse mal por ser ella misma. Ámate tal como eres, y si tus objetivos son distintos a los del resto, no te sientas mal, eso no te hace mejor o peor persona. Haz solo lo que te haga feliz.

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