Respira hondo y despeja tu mente. Pronto todo estará bien.

Ser ansioso es algo difícil. Todo lo que puede ser una preocupación en general, se aumenta en proporciones mucho más grandes, aunque realmente no tenga mucha importancia. Pero tú no lo ves así, y comienzas a gastar de tu energía mental y emocional en asuntos que tu mente no sabe desechar, e insiste en enfrascarse y detenerse por un asunto. ¡Es una lucha constante! Y vaya que no es por gusto. Pero, siempre que sientas que comienzas a desesperarte, busca este post y sigue estos consejos para cada ocasión posible en la que tu ansiedad comience a nublar tus sentidos. Porque realmente, se siente como una neblina y adormecimiento de la razón:

1. Enfrentar los asuntos que te preocupan

Cuando tienes alguna discusión o preocupación, en especial si es relativa a algún ser querido tuyo, comienzas a hacer tormentas en vasos de agua. Pero tienes que parar. Sal a dar una vuelta y habla con alguien, llama a un amigo o busca a una colega para compartir. Tómate 15 minutos y luego, deja el tema atrás. Diferencia tu espacio de estudio o trabajo del de agobio – es difícil, pero no imposible. Hacer esto no es que deje de preocuparte el asunto, sino que no dejarás que te afecte de más en un lugar en el que debes concentrarte en otra cosa.

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@willow_greene.

2. Esas noches sin dormir

Cuando no puedes conciliar el sueño, el tiempo que estás “perdiendo” puede volverse otra cosa que te agobia y menos puedes dormir. Para con ese círculo vicioso, tienes que dejar de mirar el reloj y no preocuparte por los minutos que están corriendo, quizás la rapidez con la que avanzan sea otro invento de tu mente. Concéntrate en descansar, aún así sea con los ojos abiertos. Relájate y no te pongas a hacer actividades, para que tu cuerpo pueda estar tranquilo y descansado de todas maneras.

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@oliviabrower_.

3. Cada vez que te atrasas

Sea sobre llegar a un lugar a tiempo o las metas que tienes que cumplir en cierto plazo, lamentarte continuamente por estar atrasada no ayudará en nada. Muchas veces esto pasa por factores que están fuera de tu alcance, sean actividades de último minuto, algún problema técnico, tráfico, entre muchas otras posibilidades. Esto no quiere decir que eres una persona floja o irresponsable. Concéntrate en seguir tu camino y ritmo, sin enfadarte y cerrarte debido a que algo se interpuso en tu camino. Una buena manera de distraerte es tener una lista de canciones que te animen y calmen, y ponerla en tu computador o celular cuando te sientas decaer por no estar a tiempo. Es algo que a cualquiera le puede pasar.

Y, según la especialista Kelli Walker, si cantas (aunque sea en tu mente) es aún mejor – esto enviará señales a tu cerebro de que todo está bien.

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@willow_greene.

4. Que no te agobien los nervios

En algunas situaciones, sentir nervios incluso es una buena señal de que quieres que algo salga bien y te motivarás por ello. Si sientes que ya te están dominando y estancando en vez de ayudarte a avanzar, puede ser bueno mojar tus manos en agua fría o tomar algo frío, lo que envía señales de calma al cerebro. De esta manera relajas tus impulsos físicos.


5. Simplemente: respirar

Inhala y exhala profundamente. Hasta que te sientas más calmada. Es la mejor receta que puedes practicar en cualquier momento del día. Todo va a estar bien y solo en tu mente está el control.

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