Por Josefina Bonnefont
24 agosto, 2016

¿Haces una dieta perfecta pero no puedes lograr tu meta?

¿Recuerdas la película Chicas Pesadas?, ¿recuerdas la escena en que Regina George se percata que las barritas de cereal que está comiendo le hacen ganar peso? La barritas son suecas, entonces claro, ¿cómo iba a saber Regina qué era lo que estaba comiendo? Conforme la película avanza, la vemos engordar más y más, hasta que llega el punto en que su novio le dice que las milagrosas barras sólo la están haciendo ganar peso. Me imagino que sabes cómo termina esa historia…

 

No la podemos culpar, a ninguna de nosotras nos gustaría que nos pase algo así.

Yo, personalmente, perdería la cabeza. Pero es algo que puede suceder, de hecho, es común. Muchas veces seguimos dietas que creemos que nos están ayudando a perder peso, cuando en realidad, sólo nos están creando malos hábitos. Ahí es cuando nos frustramos y mandamos todo al carajo. ¿Típico, o no?

Puede ser un mal manejo de la dieta o una mala dieta, cualquiera sea el caso, las consecuencias van a ser malas. Aquí te dejo un par de ejemplos para que te quede claro, errores comunes que mejor comenzamos a evitar para no llevarnos ingratas sorpresas:

1. No saber qué comes ni cuánto

Es muy común que la primera vez que hacemos una dieta le preguntamos a una amiga o la sacamos de Internet, entonces, terminamos comiendo cualquier cosa. Es importante conocer nuestro cuerpo y saber qué es lo que específicamente necesitamos. Además, es fundamental que conozcamos los compuestos de las cosas que comemos, y para eso, lo más recomendable es ir a un especialista. Cada cuerpo funciona de manera distinta, así que la dieta que le funcionó a tu vecina, quizás no sea la mejor para ti.


2. Comer exceso de proteínas

Sí, es necesario el consumo de proteínas, pero todo debe ser con moderación. Insisto, todo depende de tu tipo de cuerpo y la cantidad de ejercicio que realizas. Además, SIEMPRE debe ser carne magra (con poca grasa), de lo contrario, sólo estarás perjudicando tu salud.


3. Comer pocas verduras

Es hora de madurar y dejar de lado la idea de que no nos gustan las verduras, ya que los vegetales son un muy buen aliado al momento de comer saludable. Se recomienda ingerir 2,5 tazas de verduras en nuestros platos, y hay muchas formas para disfrutarlas.


4. Dormir poco

El sistema alimenticio está muy relacionado con el sueño. Cuando dormimos el metabolismo se acelera, y además, si no estamos descansados nuestro cuerpo nos pedirá más alimentos. Duerme entre siete u ocho horas y comenzarás a notar los cambios.


5. Comer mucho después de hacer ejercicio

Esto es un clásico. Hacer ejercicio no significa que luego puedes comer todo lo que se te da la gana. Deja de asociar la comida al “premio”, sobre todo si buscas perder peso, porque además, todo dependerá de la intensidad y cantidad de deporte que realices.

¡Así que ya está! ¿No es tan difícil verdad? Comienza a seguir estos consejos y ya verás que tu dieta comenzará a dar resultados.

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