Por Francisco Armanet
22 agosto, 2016

Porque la moda y el estilo son dos cosas muy distintas. La primera cambia, el segundo dura para siempre.

“Con los años he aprendido que lo realmente importante en un vestido es la mujer que lo viste”, dijo una vez Yves Saint Laurent, el famoso diseñador de moda que rompió con todos los esquemas establecidos hasta antes de su trabajo. Y claro, tiene razón. Una mujer debe ser mucho más que la ropa que está usando. Sin embargo, todas las personas queremos vernos bien y para lograr aquello, la moda aparece como un gran aliado. Sin embargo, los cambios hormonales, de intereses y preferencias cambian radicalmente durante la juventud, es por eso que hay algunas importantes cosas que todas debemos saber para encontrar nuestro estilo lo antes posible, y esto está lejos de ser una asunto meramente estético.

No hablo, necesariamente, de los zapatos que me puse en la mañana, de qué tan lindos son mis aros o de cómo huele el perfume que uso diariamente. Me refiero, en cambio, a la manera en que camino cuando uso esos zapatos, de cómo y por qué elegí esos aros, y qué le contestó a un hombre cuando me dice “no me gusta tu olor”. Esto, mujeres, no se trata de moda. Estoy hablando de estilo y actitud…

1. Conoce y acepta tu cuerpo.

Conocer nuestro cuerpo no sólo significa saber cuánto calzo, qué talla de zapatos uso, ni cómo me queda un enterito en verano. Conocer nuestro cuerpo consiste más bien en estar al tanto de las cosas que puedo hacer y las que no. Marcar los límites y poner reglas hace que el juego sea más entretenido. Por eso, la palabra clave es ACEPTAR. Si yo acepto, entonces me convierto en una mujer auténtica. Sé hasta dónde puedo llegar y qué tan digna alcanzo ese lugar. La ropa no significa nada hasta que alguien viva en ella.


2. Que la calidad no te persuada.

Un simple ejemplo funciona. Imagina que tienes 25 años y te encuentras frente a dos armarios, el primero está lleno de ropa de marca Versace, Gucci y Chanel pero toda es para mujer de, al menos, 30 años más que tú. En el otro armario, encuentras prendas sin marca, de peor calidad, pero resulta que te encanta. Te la pruebas, ves que te queda bien, y te sientes cómoda usándola. ¿Cuál eliges? Bueno, en la realidad es lo mismo. Usar algo porque a TI te gusta es sinónimo de estilo. Usar algo porque le gusta al resto es simplemente moda.


3. Muestra tu personalidad sin miedo

No hay nada más atractivo que una mujer segura de sí misma. Alguien que dice, “Soy mañosa y me cargan los perros” es mucho más real y auténtica que otra mujer que dice que le gustan y tiene que hacer esfuerzos para soportarlos. Las personas que nos quieran y hagan felices, estarán ahí por cómo seamos.


4. Aprender a decir que no.

“No quiero ir, no quiero hacer esto, no quiero estar aquí”, todas tenemos derecho de simplemente decir NO.


5. Pon atención a tu alrededor: Mira, escucha, y luego piensa.

De todo se puede aprender algo, incluso (y la mayoría de las veces) rescatamos más información en las cosas que no nos gustan. Aprendemos a descartar, conocemos dónde no ir, qué no hacer, a quién no llamar, y en base a eso, luego podemos elegir dónde ir, qué hacer y a quién sí llamar.


¿Qué opinas al respecto?

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