Por Andrea Araya Moya
24 marzo, 2015

No puedes olvidar y dejar ir aquello que nunca fue. 

Cuando rompemos con alguien que, pensábamos, tendríamos por mucho tiempo a nuestro lado, las dudas y angustia aparecen y provocan que te culpes de todo lo que sucedió. Comienzas a pensar ¿qué habría pasado si…?, pero luego te das cuenta de que quizá las cosas debían llegar a su fin, pues ya no había salida. Muchos te dirán que debes salir adelante y olvidar, sin embargo, para ti es imposible, y estas 5 razones te dirán por qué aún no puedes superar esa «casi» relación de la que ya no eres parte.

1. No hay un cierre

Los seres humanos necesitan un cierre. Existe un deseo inherente para obtenerlo: todas las historias sin fin, todas las películas que nunca terminamos, todas las temporadas de series de televisión que nos dejan con más preguntas que respuestas. Todo esto hace que terminemos  buscando en internet para intentar aliviar nuestra frustración. Necesitamos un cierre para poder archivar estas cosas en nuestra cabeza y seguir con nuestra vida. Sin embargo, cuando no logras tener este cierre, cuando estas personas desaparecen de la faz de la tierra o repentinamente aparecen con otra persona en las redes sociales ¿Qué puedes hacer al respecto?

Por muy difícil que parezca al comienzo, debes buscar tu propio cierre y olvidar el tema. Te mereces estar mejor y continuar tu vida, dejando todo lo malo atrás.

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2. Sólo porque no era algo serio no significa que no habían expectativas

Son todas las cosas que no se dijeron o que se implicaron, todas esas veces que te dijeron «amor» y fueron lindos contigo en frente de tus amigos. Sin embargo, luego tenemos el hecho de que no pasó nada más allá. Eso es lo que nos hace sentir tan extraños al admitir que no, no tuvieron una relación, pero aún así te sientes como si debieses referirte a ellos como «tu ex». Quizás no un ex novio, pero definitivamente un ex «algo». Un casi ex.

A nadie le gusta apostar y arriesgar todo y perder. Te aseguro que no. A veces entregar más de lo que deberías puede provocar que salgas con el corazón herido o que te lleves una mala experiencia. Lo mejor es comenzar lento y continuar así sin arriesgar demasiado, será por tu bien.


3. Te quedas con una sola parte de la historia

Lo que hiciste, lo que no hiciste, lo que podrías haber hecho, las cosas malas que tienes, las cosas buenas que tienes. Nunca consigues una respuesta para estas preguntas, así que te quedas especulando. Y somos nuestros peores críticos, por lo que comenzamos a pensar que todo fue nuestra culpa. Es así, pero al mismo tiempo, no lo es: sólo eres responsable de tus acciones y no de las de los demás. Racionalizar lo que hiciste versus lo que otra persona hizo es algo que no te llevará a ningún lado. No es tu responsabilidad comprenderlos, después de todo, ya no son parte de tu vida. A veces simplemente necesitas saber que lo intentaste y que eso es todo lo que se esperaba de ti. Nada más.

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4. Tus amigos no comprenden qué sucede

Te preguntarán dónde se fue esa persona de la que hablabas, qué pasó entre ustedes dos, si es que ya están saliendo oficialmente. Y debido a que están tan acostumbrados a los ires y venires de la relación, a las cosas que no se dicen y se implican, pensarán que esta es sólo otra parada en la montaña rusa de tu romance. Sin embargo, tendrás que volver a revivir el dolor de todo lo sucedido una y otra vez, y a pesar de que nunca será más fácil, te volverás más fuerte y pronto se olvidarán de esa persona que casi existió. Y luego te dirán: «es mejor que no estés con él».


5. Es difícil reconciliar lo que es con lo que pudo haber sido

Creo que, en el fondo, no importa lo cínicos, heridos y amargados que estemos, en el fondo somos optimistas. Nos gusta creer en el amor y en la felicidad para siempre y que hay algo o alguien esperándonos. Por eso siempre nos quedamos con lo que podría haber sido y con todos esos futuros que imaginamos en nuestra cabeza, pero que nunca fuimos suficientemente valientes como para admitir. Probablemente nos quedemos todo el tiempo pensando en que es y será siempre nuestra culpa porque no fuimos capaces de ser claros y conversar con esa persona antes de que todo se derrumbara.

Siempre habrá una próxima ocasión, sólo necesitamos curar nuestras heridas y encontrar la valentía dentro de nosotros mismos una vez más.

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Visto en Thought Catalog & Imágenes de We Heart It

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