Por Alvaro Valenzuela
24 agosto, 2016

“Las madres que hablan acerca de su propio cuerpo y peso…pueden estimular a sus hijos a tener una insatisfacción corporal”.

Los hábitos alimenticios de los jóvenes dependen en gran medida de la guía y el ejemplo que entregan sus padres. Por eso la Academia de Pediatras de Estados Unidos sacó un documento con 5 estrategias básicas y simples para evitar la obesidad y los desordenes alimenticios ya que miran con preocupación los métodos poco saludables para bajar de peso de muchos jóvenes y también el problema creciente de la obesidad.

La idea es que los niños y adolescentes coman bien y tengan una cultura de comer saludable para evitar la comida chatarra.

Parecerán consejos ultra simples pero al fin y al cabo son formas fáciles de generar buenos hábitos alimenticios. Según la evidencia científica, los padres son fundamentales en la creación de esta conciencia de vivir saludable en ambos espectros del peso (exceso de dietas y obesidad).

La evidencia científica ha demostrado que para los adolescentes, las dietas son una mala noticia“, dice Neville Golden, creador de estas 5 estrategias, Doctor en Medicina y profesor de pediatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford. Según el experto, es tres veces más probable que los jóvenes que hacen dieta en noveno grado tengan sobrepeso en el doceavo grado. 

Los jóvenes necesitan comida.

Las dietas excesivas muy preocupadas de las calorías pueden evitar que sus cuerpos crezcan con la energía necesaria y luego pueden llevar a síntomas de anorexia nerviosa, incluso cuando los jóvenes no parecen tan delgados. La clave está en que coman saludablemente

Pixabay/ unsplash
Pixabay/ unsplash

Estos son los 5 pasos que entregan los expertos:

1. Los padres y doctores no deberían fomentar las dietas.

2. Los padres deberían evitar hablar del peso (de su propio peso o el del niño).

Las madres que hablan acerca de su propio cuerpo y peso, inadvertidamente pueden estimular a sus hijos a tener una insatisfacción corporal, lo que se ve en la mitad de las adolescentes y un cuarto de los chicos”.

-Neville Golden-

3. Los padres no deberían molestar a los jóvenes por su peso.

4. Las familias deberían comer las comidas juntas regularmente.

Las comidas familiares protegen a los jóvenes de los problemas de peso, aunque el por qué detrás no se sabe a ciencia cierta. Según Golden es porque le da a los padres la oportunidad de ser un modelo de alimentación saludable para sus hijos.

5. Los padres deben ayudar a sus hijos a desarrollar una imagen corporal saludable, animándoles a comer una dieta equilibrada, a hacer ejercicio para estar bien físicamente y no a perder peso.

¿Qué opinas al respecto?

Puede interesarte