Por Valentinne Rudolphy
29 abril, 2015

No es nada del otro mundo el estar sola. Haz que siempre un tiempo contigo, sea un buen tiempo.

He pasado gran parte de mi vida soltera. Ahora mismo ya llevo un buen rato en pareja, pero cuando todos hablan de la desesperación de la soltería… realmente no sé de qué hablan. Sin sonar como una amargada, nacemos solos y no tiene nada de malo estar así. Por supuesto que es indescriptiblemente genial estar en una relación amorosa de las buenas, pero en este caso se cumple que mientras más lo buscas y piensas en ello, más pareciera estar lejos de ti.

No creo que nadie deba enfrascarse en querer estar en una relación. Si nos desespera, es porque no sabemos cómo estar con nosotros mismos. Y yo encuentro que lo mejor es pasarlo genial a solas, en el sentido de no depender del resto. Todo es cosa de tiempo, y en mi periodo de soltería mientras crecía yo aprendí algunas cosas:

1.  Pasar y disfrutar el tiempo conmigo misma

Hoy en día no tengo ningún problema con quedarme sola, o que mi novio no me pueda acompañar a algún lugar. Disfruto mucho estos momentos, que entre el trabajo y otras cosas no se dan muy a menudo. Es muy valioso tener un tiempo para descansar y pensar por si sola y creo que no todas las personas se dan este lujo. No se trata de ser antisocial, sino de saber ser una buena compañía para ti misma.

mujer27Fuente: We Heart It.

2. Darle la importancia que tienen a las personas que amas

Cuando estás en una relación, es natural que te enfrasques y te vuelvas loca con quien es tu amor. Las endorfinas llenan tu cuerpo y obviamente quieres dedicarle más tiempo a él. Si no tienes claro quienes son importantes en tu vida, es obvio que puede costarte más valorarlo en esta etapa. Por eso, mientras estás sin pareja, aprovecha a todos tus amigos y familia y aprende a reconocer quienes son las personas valiosas e indispensables en tu vida. Para que cuando te sientas algo distraída con tu novio, ya tengas claro a quienes siempre debes tener presente, estés en la situación que estés.


3. No depender de nadie

Muchas veces el estar constantemente en pareja te hace dependiente. Del amor que te dan, de las rutinas de la generan, de estar siempre acompañada de alguna manera. Y tú eres una persona única, y puede que te toque estar sola mucho tiempo. No puedes esperar a encontrar a tu supuesto «príncipe azul» para que tu vida empiece. Y a nadie le gusta acarrear con una carga, como si fueras una niña. Aprende a lidiar sola con las cosas.

mujer29Fuente: We Heart It.

4. Nunca estás realmente sola

Si a lo que le temes es a estar sola, debes comprender que hay distintas maneras de estar acompañadas. A veces, tener un novio porque sí, para que esté contigo siempre, puede ser más solitario aún que estar por ti misma. Piénsalo: siempre hay personas junto a ti además, que harán que no te sientas tan aislada. En todos los lugares a los que van, hay personas que te rodeas y que si aún no conoces, puedes darte el tiempo de hacerlo. Mientras te muestres disponible ante la vida, nada te faltará.


5. No es nada del otro mundo estar soltera

Aunque todas tus amigas puedan decir lo contrario, en serio, el mundo no se va a acabar. Pasaremos gran parte de nuestra vida sin una pareja, como también con una. No hay nada por qué alterarse. Solo concéntrate en ser tu misma y vivir una vida que te haga feliz.

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