Por Nicole Lavanchy
29 abril, 2015

Nunca pensé que el ejercicio podía serme tan beneficioso.  

En el colegio hacía deporte prácticamente todos los días. Luego entré a la universidad y se me hizo más complicado por el tiempo, sin embargo siempre me las arreglé para poder hacer por lo menos algo pequeño. Sin embargo, a medida que pasaban los años, cada vez se hacía más difícil, hasta que tuve un accidente en mi rodilla que me dejó parada por 2 años y me tuve que detener por completo. Recién ahí me pude dar cuenta de los beneficios que el deporte me entregaba.

Ahora que lo retomé, pude volver a disfrutar de estas bondades y me di cuenta de los impresionantes cambios que se experimentan cuando se hace ejercicio y cuando no. Aquí están:

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Fuente: We Heart It

1. Duermo mejor

Se me hace mucho más fácil quedarme dormida y siento que descanso mucho más. Cuando suena la alarma no es algo terrible y mi reloj biológico funciona de maravilla. Duermo de una manera mucho más profunda. 


2. Más energías y menos cansada

Puede sonar paradójico, pero mientras más ejercicio hago, menos cansada me siento. Cuando termino una sesión de deporte me siento con muchas más energías inmediatamente, y me pueden durar por todo el día. De hecho, lo hacen. 

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Fuente: We Heart It

3. Menos ansiosa

Cuando estoy ansiosa por algo hago ejercicio. Esto no solo me ayuda a reducir los niveles, sino que me hace olvidarme por completo lo que estaba pensando. Es mi minuto de despejo y relajo.


4. Más concentrada

Estoy más enfocada y creativa en el trabajo, y evidentemente más concentrada. La jornada laboral se me hace mucho menos pesada y me siento mucho mejor durante el día. 

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Fuente: We Heart It

5. Menos adolorida durante el periodo

Siempre que tenía dolores debido a mi periodo me acostaba y no me movía de ahí. Lo malo, es que no era una buena técnica porque nunca se me pasaba el dolor, por eso decidí hacer deporte en esas situaciones y el resultado fue grandioso. A los pocos minutos de comenzar con la actividad física los dolores se habían ido. Además, mejora los altibajos de ánimo de esos días. 


6. Más segura y confiada

Porque me di cuenta de cosas que podía lograr que nunca pensé que haría. Además, me siento bien conmigo misma y con mi cuerpo. 

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