Por Nicole Lavanchy
19 Junio, 2015

Porque esta experiencia es mucho más que un viaje. 

1. Lo que verdaderamente es la independencia

Aunque en un principio esto de depender de ti y únicamente de ti te pueda resultar difícil, la verdad es que la autonomía que se tiene al estar de intercambio es algo que agradeces para el resto de la vida. Si no te cocinas tú, pues la verdad es que simplemente no comes, y saber sobrellevar eso y obviamente todo lo que implica la independencia, es algo que te hace madurar y crecer.


2. A tus verdaderos amigos

La distancia es un arma de doble filo. Es, evidentemente, una maravillosa desconexión de la realidad, pero a la vez es algo que nos hace perder el contacto diario con aquellos que estimamos. Sin embargo, finalmente es eso lo que nos demuestra quienes son las personas que a pesar de las circunstancias, siempre estarán ahí. Porque como alguna vez escuché, “la amistad no se trata de ser inseparables, sino de poder estar separados sin que nada cambie”. Con la distancia podemos ver el tamaño de los sacrificios que un amigo es capaz de hacer por nosotros, cuando las condiciones son todo lo contrario a óptimas.

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3. El regalo de la soledad

Aquel que le teme a la soledad es alguien que no la conoce de verdad, porque no hay más lindo regalo que este. No hay más lindo regalo que poder tener tiempo y espacio para conocerse a uno mismo, para descubrir las pasiones y gustos, y un intercambio es el escenario ideal.


4. Lo que no te importa

Estas solo, y nadie podrá juzgarte por lo que hagas, así que es aquí donde de verdad te das cuenta de qué es lo que no te importa, pues no tienes ninguna impresión que dar, no tienes a nadie que satisfacer, solo a ti mismo. Esto te ayudará a obtener más de ti, y así, descubrir nuevas, importantes e interesantes cosas acerca de tu persona. Abraza el hecho de que no importa. Déjate redefinir.

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@ola_jama

5. Lo genial de la diversidad

Un intercambio te vuelve más tolerante, empático y abierto de mente. La diversidad de culturas te hace mirar el mundo de otra manera y te hace darte cuenta de que le genialidad está completamente en la diversidad, en poder mirar otros puntos de vista, y por qué no, aceptarlos también como tuyos. Un intercambio te hace mirar la vida desde otra perspectiva.


6. El verdadero mundo que está allá afuera

La verdad es que hasta que no sales de intercambio no puedes descubrir todo lo que el mundo tiene para ofrecerte. Porque una visita a una ciudad está muy lejos de lo que te puede entregar el vivir en ella, viajar por los alrededores o conocer personas de otros países que están en lo mismo que tú. Porque solo una vez que sales de intercambio puedes empezar a descubrir el mundo.

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