Por Teresa Donoso
22 abril, 2015

Cupido ha tocado nuestra puerta nuevamente y no podemos dejar de pensar en esa persona.

El amor, ese extraño sentimiento que nos hace sentir como si flotáramos por los aires. Ves a esa persona especial y sientes como si todo tuviese sentido otra vez. Las palmas de las manos te sudan, no sabes bien como hablarles y analizas cada intercambio de palabras que hayan tenido en el último tiempo. Nuestro día a día ya no es lo mismo y gran parte de nuestros pensamientos se relacionan con nuestro amado. Puede que ya hayas comenzado a salir con este chico o quizás aun no logras saludarlo sin tartamudear. Sea cual sea el momento en que te encuentres, estas son 9 de las cosas que hacemos cuando nos gustas y realmente no podemos evitarlo.

1. Hacer cosas que no nos gustan tanto sólo porque a ti te encantan

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Fuente: We Heart It

Quizás descubrimos secretamente que te encantaban las películas de acción, y aunque nuestros gustos son más inclinados a los musicales o las películas animadas, hemos comenzado a ir al cine a ver más películas de este tipo y nuestra lista de reproducción de Netflix tiene en espera cada una de las películas de Rápido y Furioso. Quizás aun no es nada serio y sólo vamos al cine con la esperanza de poder encontrarnos contigo, o quizás ya estamos saliendo y, aunque en el pasado nunca hubiésemos aceptado una invitación para ver una película como esta, estamos dispuestas a hacerlo por ti. Eres especial, eres diferente, y tu diferencia nos atrae y nos intriga.


 2. Analizar cada palabra que nos hayas dicho sin importa lo insignificante que fuese

Puede que nos hayas dicho “Hola” por la mañana cuando pasaste a nuestro lado y te dirigías a tu escritorio. Quizás no trabajas cerca de nosotras y eres nuestro vecino y nos enviaste un mensaje por la mañana con “Muero de hambre y olvidé comprar comida para mi desayuno.”  Sea lo que sea, analizaremos la entonación de tus palabras o los emojis que decidiste usar en tu claro mensaje que probablemente tenían un doble sentido. ¿Será que en realidad no estás invitando a comer contigo? Quizás tu saludo matutino implicaba que te gustaba la ropa que estábamos usando. Sea lo que sea, nos preocupa lo que pienses de nosotras y tus acciones por una razón bastante simple: nos gustas, y no podemos evitarlo.


 3. Revisar nuestro teléfono para ver si tenemos un mensaje tuyo

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Fuente: We Heart It

Nunca fuimos compulsivas ni adictas a nuestro teléfono. Podían pasar horas en las que ni siquiera lo recordábamos, pero eso ha cambiado. Estamos constantemente esperando que respondas ese mensaje de texto que te enviamos. Siempre nos prometemos que este será el último y que realmente no nos agrada este juego de tener que esperar, no responder demasiado rápido o calcular con cuidado las palabras que usaremos. Es inútil, estamos atrapadas y todo lo que nos dices nos fascina y nos parece interesante. Es imposible dejar de responderte y lo único que nos detiene son tus “buenas noches” o “nos vemos mañana.”


 4. Recordar todo lo que nos cuentas

Quizás fue algo que mencionaste una sola vez mientras murmurabas sobre tu deporte favorito. Recordamos perfectamente lo que es y, si bien no sabíamos mucho al respecto, no dudamos los poderes de Google para comprender y conocer todo lo necesario acerca de tu pasatiempo favorito. Quizás nos hablaste también de tu familia, de los nombres de tus hermanas o del lugar donde creciste. Estos detalles también los hemos memorizado y es posible que de vez en cuando te contemos un poco sobre nosotras, sólo para saber si demuestras el mismo interés.


 5. Escribir sobre ti

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Fuente: We Heart It

Nos gusta escribir sobre lo que sentimos y no podemos evitar escribir sobre ti. Esto no es algo evidente y es probable que no lo sepas. Describimos muchas veces lo que sucedió un día en especial en el cual estuvimos contigo, un momento que nos cautivó o diferentes descripciones de tu voz y la forma en la que tus ojos parecen cobrar vida cuando hablas de algo que te interesa. Sea lo que sea, no queremos olvidarnos de esto, lo atesoramos y es por eso que lo guardamos a través de las palabras.


 6. Mirar tu perfil en diferentes redes sociales

Al principio teníamos curiosidad, queríamos saber si es que acaso tenías novia o qué cosas te interesaban. Luego nos topamos con las fotografías, todas esas fotos de ti con tus amigos, con tu familia, haciendo cosas que te gustan o simplemente mostrándote como eres. Somos culpables de conocer cada una de tus expresiones, incluso si son fotografías del año 2009. De todas formas, no nos avergüenza y es probable que después de un tiempo estemos incluso dispuestas a confesarte esto.

Sea que algún día nos decidamos a hablarte o que las aventuras que estamos compartiendo nos lleven a una relación seria, queremos que sepas que hacemos todo lo que hacemos porque nos interesas, porque eres un ser humano increíble y porque nunca pensamos que conoceríamos a alguien tan genial como tú. El resto se lo dejaremos al destino.