Por Josefina Bonnefont
2 septiembre, 2016

Los cambios pueden ser aterradores, pero no siempre malos.

Las relaciones no son fáciles y eso es un hecho. No se trata de decir que son algo terrible, al contrario, una buena relación puede significar los más maravilloso que te pasará en la vida, sin embargo, requieren de trabajo constante. Y el decir que hay que esforzarse por mantener buenas relaciones no significa que sea algo malo. Pero toda nueva relación supone hacer cambios en la vida, que pueden ser para mejor, pero que en un principio quizás no te parezcan sencillos.

Como sea, todo en torno a las relaciones requiere de que ambas personas pongan de su parte, y si estás comenzando un noviazgo, acá te dejo 6 ejemplos de lo que vas a tener que cambiar para que las cosas resulten:

1. Vida social

Es quizás de las primeras cosas que tienden a cambiar cuando comienza una relación. Están tus amigos, sus amigos, tus eventos, sus eventos, y hay que comenzar a adaptarse. La clave está en encontrar un equilibrio. No se trata que dejes a tus amigos de lado sólo por salir con los de él, para nada. Ambos deben llegar a consensos, salir un día con tus amigos, otro día con los de él y a veces por separado. Cuanto antes tengan esa conversación, mucho mejor.


2. Rutina

Los cambios de rutina pueden asustarte, pero es lo obvio. La rutina de alguien soltero se adapta completamente a los tiempos individuales, intereses, etc. Pero cuando comienzas una relación, tu rutina debe considerar al otro. Es como hacer tu vida normal, pero con alguien al lado. Y aunque en un principio pueda parecer difícil, el tiempo lo arregla todo.


3. Hábitos

Muchas veces podemos tener hábitos que quizás no son tan saludables y cuando empezamos una relación, lo más probable es que la pareja los note. Si bien podemos estar muy acostumbrados a nuestros hábitos, a veces es bueno que un otro te diga que podrías cambiar ciertas cosas de tu rutina diaria, por tu bien, claro. Por ejemplo, si empiezas una relación con alguien que se ejercita regularmente, que te aliente a hacer deporte siempre será algo bueno.


4. Distancia

Sobre todo cuando vives en una gran ciudad, las distancias pueden ser un problema. Si es que el lugar donde viven comienza a ser motivo de conflicto, es hora de sentarse a conversar y buscar soluciones. Quizás a una parejas les funciones no verse regularmente en la semana y seguir viviendo donde están, pero si no es tu caso, lo mejor es tratar de acercarse y que ambos estén dispuestos.


5. Actitud

La actitud viene con nosotros, y aunque no se trate de intentar cambiar al otro, cuando comenzamos una relación debemos practicar la empatía. Por ejemplo, si tienes actitudes defensivas o tiendes a enfadarte rápidamente, mientras tu pareja tiene un ritmo calmado, intenta bajar un poco tu nivel. La idea es que cada uno se de cuenta de las actitudes que le molestan al otro y modificarlas, o hacer un intento por evitar aquellas cosas que, por muy nuestras que sean, no son necesarias ni suponen ningún aporte.


6. Metas

Cuando estamos solteros podemos tener todo un plan de vida resuelto, pero cuando llega alguien eso va a cambiar, inevitablemente. No te equivoques, no tienes que desechar tus sueños por completo, pero lo lindo de estar en una relación es crear un proyecto en conjunto y que ambos sean capaces de adaptar y combinar sus metas.

No te desanimes, todo esto se da cada vez más natural con el tiempo, pero hay que poner de nuestra parte.

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