Por Laura Silva
30 septiembre, 2016

No nos pongamos serios… pero pongámonos serios.

Una relación a largo plazo es algo difícil de lograr y es normal que, a pesar de que las cosas estén bien, haya algunos “problemillas” que resolver de cuando en cuando. si te proyectas con la persona con quien estás, quizás puedas sacar del camino algunos temas incómodos para que no se conviertan en una bola que crece y crece con los años. 

Recuerda que todas las relaciones son distintas y que quizás tengas que adaptar algunos de estos consejos:

1. Ahorrar

Nunca sabes qué ocurrirá en el futuro. Recuerda eso que te decía tu abuelita: “El que guarda siempre tiene”.


2. Hablar de los problemas con familiares

Es un cliché el no llevarse bien con la suegra, aunque al parecer es más común de lo que muchas se atreven a admitir.

Si tienes algún problema con un familiar cercano de tu pareja, quizás debas pensar que hay cosas que es mejor abordar “más temprano que tarde”.


3. Hacer un acuerdo prenupcial

Para las parejas más jóvenes esto es algo que ya casi se da por sentado: la mayor tasa de profesionales y el aumento de la participación de las mujeres en el mundo laboral logró hacerlo algo normal.

Si no quieres hacer un acuerdo prenupcial porque no quieres ni te imaginas un mundo sin tu pareja, podrías tratar de convencerte pensando que si alguna cosa dañina sucede, tendrás esa seguridad.


4. Ten “las” conversaciones importantes

Nunca sabrás si tus objetivos a largo plazo coinciden con los de tu pareja si no los conversan. La idea no es ponerse serios y hablar de si compraran una casa o arrendarán un departamento el primer mes de noviazgo, pero si notas que las cosas “van a dar para algo más” quizás puedas comenzar a instalar estos temas.


5. Hagan un plan de crisis

Lo ideal es que todo salga acorde a lo planeado, pero nunca sabes qué te depara la vida y es bueno tener la tranquilidad de que si algo sucede las cosas funcionarán y tendrán un “plan B”.


6. Discutan sus objetivos profesionales

Ambos deberían poder delimitar a grandes rasgos qué es lo que quieren lograr profesionalmente (o si quieren lograr algo en primer lugar), y según eso podrán tomar decisiones más acordes a sus deseos y no a lo que creen que el otro piensa.


7. Tengan la “charla de hijos” tempranamente

Este es un tema duro cuando los miembros de una relación no coinciden. Imagínate lo terrible que sería estar casada o casado y saber que tu pareja quiere hacer exactamente lo contrario que tú en este ámbito. Si te estás proyectando de esa forma con alguien, quizás sea bueno conocer su opinión.

¿Tienes algún otro consejo?

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