Por Pilar Navarro
22 septiembre, 2014

Este artículo fue originalmente escrito por Bret Spears, escritor de thedadissues.com y padre de 3 hijos pequeños.

Las personas promedio tienen el hábito de transformarse en adivinos cuando se enteran de que vas a ser papá. En mi caso, se me entregaron volúmenes de pronósticos sobre cómo sería ser un padre o cómo me podría llegar a sentir. Aquí hay algunas de las cosas de las que nadie me preparó. Si alguna vez te has preguntado qué sucedía en las mentes y corazones de los papás que tienen una hija, considera esta lista una especie de mirada dentro de nuestra alma.

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1. Nadie me dijo cuán pronto se empezaría a fijar en niños

Como muchos de nosotros, compré casi por completo la noción antropológica que ve a los niños como románticos agresores y a las niñas como, en el mejor de los casos, generosamente tolerantes de su atención. Todo esto cambió una noche en el gimnasio, cuando mi hija Mary Grace apretó mi brazo y ansiosamente dijo, “Papi, ¿ves a ese niño de ahí? ¡Me gusta ese niño!” Mientras nos tomábamos nuestros smoothies en el café del gimnasio, ella continuó dándose vuelta parar ver donde el niño estaba, y lo observaba con mucha atención. En un momento, él incluso se acercó a nuestra mesa. Su nombre era Harrison, y para darle crédito, fue muy educado, alegre y bien hablado. Él la trató de forma amable y con mucho respeto. La única desventaja para su primer enamoramiento era que él medía 1.70cm, tenía 19 años con el look de un surfista y el físico de un jugador de fútbol. Harrison trabajaba en el café. Y ella tenía 3 años. En serio.


2. Nadie me dijo cuánto más me enamoraría de mi esposa

Tener una mini versión de Mary en la casa no puede más que ayudar a re-contextualizar quién es ella para mí. Tener a mi hija me permitió ver con una nueva perspectiva y compasión algunas partes de la forma de ser de mi mujer. Para dar un ejemplo: Nunca pude entender la decepción aplastante que mi esposa sentía cuando nuestros planes fallaban. Incluso si las citas más mundanas eran alteradas su estado de ánimo se veía afectado. Una vez vi como sufría un ataque de nervios en la fila de una cafetería, al darse cuenta de que el último sándwich de costilla era entregado al cliente que venía antes de ella.

Aterradoramente, Mary Grace es exactamente igual a ella. Por eso mismo, veo a mi esposa con nuevos ojos. Solía pensar que esos momentos eran infantiles; ahora los veo como algo infantil, pero además hermoso. Hay una diferencia profunda. Desearía poder volver atrás y siempre amarla tanto como lo hago ahora. Ella se lo merece.

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3. Nunca nadie me dijo que tener una hija me iba convertir automáticamente en un feminista

Así de simple.


4. Nunca nadie me dijo lo que te espera al otro lado de toda esa ternura

Es muy común paras los padres de niñas escuchar lo siguiente: “oh, tú crees saber lo que es el amor, ¡pero prepárate! Nunca has sentido algo como esto”. Y, en parte, tienen razón. La “niña de papá” con su padre amarrado a su pequeño dedo está bien documentada. Lo que ha sido menos discutido es toda esa inmensa RABIA que se contrapone a toda esa ternura. Es una cosa compleja para el corazón de un hombre el estar dispuesto a dar su vida por alguien. Tal vez haya una lección en eso.

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5. Nadie nunca me dijo que la canción “Besos de Mariposa” es la mejor canción del mundo

No importa cuán cursi, empalagosa o falsa creas que es, una vez que tienes una hija, esta canción posee un poder emocional misterioso que te va a resultar irresistible. 


6. Nunca nadie me dijo la extraordinaria importancia del color rosa

La navidad anterior, mi hija le pidió a Papá Noel una “muñeca perrito”. Cuando Papá Noel le preguntó de qué color la quería, sin dudarlo ella respondió: “¡rosa!”. La he visto casi llorando al escuchar que su plato rosa no estaba disponible para la cena, ya que seguía en el lavaplatos. Un Jesús de túnica blanca podría manifestarse en su habitación y entregarle un unicornio azul, y honestamente creo que ella diría algo así: “Um, gracias Jesús por mi caballo, pero olvidaste una cosa –¡ROSA!”

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7. Nunca nadie me dijo…. Bueno, tal vez mi esposa sí lo hizo, pero nunca lo creí realmente: Muchas niñas en verdad empiezan a planear sus matrimonios desde que son pequeñas

Personalmente, culpo a Disney. Cada trozo de lino blanco en nuestra casa es usado como parte del ensayo de una boda. Ella la presenta con detalle. Al principio, era increíblemente lindo, porque quería casarse conmigo, pero recientemente, un compañero del jardín infantil ha tomado el lugar del novio. 


8. Nunca nadie me dijo cuán completamente desbastado me sentiría la primera vez que mi pequeña niña me dijo que quería casarse con su tonto y apuesto compañero del jardín infantil en lugar de conmigo

En serio, me rompió el corazón como nunca antes alguien lo había hecho.


9. Nunca nadie me dijo cuánto disfrutaría genuinamente las manicuras, las fiestas de té, las exploraciones de vestuario de medio día, las cajas de colores pasteles o los libros para niños

El lector casual probablemente no comprenda. Pero aquellos de nosotros que tenemos hijas entendemos lo aterrador, vulnerable, desorientador… y sagrado que es todo esto.

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Visto en The dad issues.

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