Por Nicole Lavanchy
24 febrero, 2015

1. Nuestro objetivo no es amenazar a nadie, la intimidación no es nuestra meta

Todos se sienten amenazados por algo en un cierto punto, sin importar el género. Pero las mujeres reciben muchas críticas por ser “demasiado intimidantes” o “mandonas”. Es agotador sentirse como si tuvieses que hacer sentir a otras personas cómodas y seguras alrededor tuyo, solo para compensar por algo que no debería requerir compensación. La confianza, en su mejor y forma más pura, significa conocerte.


2. Estamos bien si decimos que estamos bien

En algún punto en el camino, “estoy bien” se convirtió en la forma de expresar que “¡LAS COSAS NO ESTÁN BIEN!”. Terminemos con ese mito. Si ella dice que “está bien” y dice que está segura, entonces está segura. Déjala tranquila. No presiones las cosas. No actúes como si ella no fuese capaz de decidir de dejar algo de lado, o seguir con su vida, o ver hacia adelante. Si estamos bien, déjanos estar bien.

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3. La amabilidad y modales no construyen al coqueteo

La confianza no es una excusa general para meterse con cualquier persona que te sonría por ser una “mariposa social”, pero es un atributo que genera una interacción social. Por favor, no te enfades o te pongas celoso con nosotras por estar a gusto con nosotras mismas a la hora de manejarnos en situaciones sociales.


4. Sé lo que necesito pero lo que quiero no es estático

Sabemos cómo pedir las cosas que necesitamos, ya sea a través de una conversación, una cita a un evento, o tres dólares para comprar café. Nos sentimos cómodas pidiendo ayuda, pero no necesitamos ayuda para descubrir qué es lo que queremos. A veces se siente como si los chicos asumieran que las mujeres necesitan ayudar para decidir en qué es lo que quieren, ya sea en ropa, maquillaje, autos, caminos educacionales, cosas relacionadas con la carrera, lo que sea. Pero, ¿honestamente? No necesitamos tu opinión en esas cosas; si las quisiéramos te preguntaríamos.

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5. Somos capaces de aceptar un cumplido

Decir simplemente “gracias” a un cumplido nunca debería ser leído como ser malagradecido, pero las mujeres a veces reciben estas vibras extrañas por parte de los hombres de que somos arrogantes porque no somos lo suficiente humildes. Si me dices bonita, no voy a argumentar contigo, te lo voy a agradecer y hasta podría estar de acuerdo. Y es perfectamente normal y correcto. Estar consciente del valor personal y los atributos positivos y ser capaz de casualmente agradecer a otra persona por un cumplido debería ser la norma, no un indicador de que te crees mejor.


6. No necesitamos ser validadas

Es lindo recibir cumplidos, pero decir que soy “realmente muy buena para ____” todos los meses no es cumplido, es un recordatorio que de que estás sorprendido de que sea buena en algo, por la razón que sea. Cuando le das un cumplido a una mujer de esa manera, se siente como si asumieras que necesitamos esa validación, pero dejar de tratar de alimentar nuestro ego que no es inestable y que está más que alimentado. El sentido que nos demos a nosotras mismas estará bien, preocúpate de ti.

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7. No estamos gritando

Está bien, entonces algunas veces la gente puede hablar demasiado fuerte cuando están emocionados por algo o enojadísimos; estamos de acuerdo. Leímos tu expresión facial y bajamos la intensidad, o comprendimos que la temperatura del ambiente estaba muy alta entonces la bajamos un poco. Peor no respondas a un volumen más alto frente al entusiasmo con algo tan condescendiente como “…ehm, ¿por qué gritas?”. Gritas cuando estás enojado. Gritar es subir el tono de voz, de manera horrible y asquerosa y estás diciendo que alguien solo por emocionarse por un breve segundo también es horrible y asquerosa. Encuentra tu calma y nosotros encontraremos la nuestra, lo prometemos. No hay necesidad de pelear. 


8. Necesitamos descansos

Es fácil exasperarse con alguien que parece ser de una sola línea o intensa; lo entendemos, nos sentimos de esa forma también. Todos necesitan un descanso de vez en cuando. Entendemos si no puedes estar constantemente alrededor de nosotros. De hecho, lo apreciamos y respetamos. Necesitamos tiempo para nosotras también. La idea de una mujer que pide y pide es un estereotipo desagradable, no lo apoyes y asumas que vamos a entrar en una crisis emocional si pides hacer tus propias cosas por una noche.

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9. Pero igual somos vulnerables

Esto se siente como la gran conlusión de este artículo sobre la confianza, pero es importante repetir: cada persona tiene sus inseguridades y por lo mismo, una persona confiada también es insegura. La confianza es algo a lo que todos podemos aspirar; la arrogancia es la prima malvada de la confianza que no tiene concepción de lo que es la vulnerabilidad. No ataques a una persona confiada cuando estés enojado con insultos patéticos como “¡Te crees tan buena!” y más. No ataques la vulnerabilidad de una persona confiada por algo que las hace sentir valorable. Es triste y mezquino, y eso se paga de la misma forma. Las mujeres confiadas no son monstruos, son personas conscientes, comparte con ellas, súmate a sus vidas.

Visto en Thought Catalog & Imágenes de We Heart It

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