Por Diego Cid
10 enero, 2017

Si pocas cuerdas te atan, probablemente pasaste por estas cosas mientras crecías.

Es claro que, en nuestra sociedad, la forma más común en que son criados los hijos es siguiendo reglas. Se busca crear niños obedientes, que son castigados al no cumplir con lo que se les pide y con la mentalidad -muchas veces- de que la adquisición de objetos y satisfacción económica son la clave del éxito. Yo no tengo hijos, así que no puedo opinar desde la perspectiva de un padre, pero soy hijo como todos ustedes. A veces, existen cosas en común que recibimos de nuestros padres que a muchos nos impulsó a ser espíritus libres y actuar distinto en la sociedad, enfocados en otras metas.

Sí, siempre se me exigió que tuviera buenas calificaciones y a seguir las reglas del hogar.

Sin embargo, se me impulsó también a desarrollar mi creatividad, a jugar, a romper aprendiendo. A jugar con tierra y hacer mis propios universos. Sería difícil encasillar a las personas según estereotipos de personalidad, pero si te sientes un espíritu libre, probablemente pasaste por estas cosas mientras crecías.

1. Jugar en el exterior lo era todo

A pesar de que vieras películas y jugaras videojuegos, era de lo mejor desenchufar todo y correr por el barrio, saltar en el lodo y rodar con tu mascota.


2. Pretender era esencial

Saltar de sillón en sillón para no caer en el peligroso río de lava o salvarte del peligroso naufragio con tu flotador en la piscina son algunas de tantas aventuras que pasaban por tu cabeza.


3. Te dejaron experimentar con tu cabello

Quizás en la escuela había que llevar cierto tipo de corte, pero al menos yo nunca olvidaré ese verano con el pelo rojo.


4. Muchas veces te dejaron escoger tu ropa

Porque ese disfraz de Spiderman te sentaba genial o simplemente usar sandalias con calcetines, shorts y sudadera eran la combinación para una temperatura perfecta.


5. Podías usar un nombre distinto

En serio, ya te lo dije. Me llamo Spiderman. Así, a secas.


6. Te apoyaron en tu gusto por el arte

De que debías estudiar, sí, pero esa pausa para causar ruido con la guitarra, salpicar pintura y las clases de flamenco estaba más que permitida.


7. No era común que el castigo fuera enviarte a tu habitación

Tampoco es que estuvieran felices cuando rompiste aquel florero de 40 años, pero esas cosas pasan, son parte del crecimiento y es mejor enseñar que aplicar un escarmiento.


8. Se te impulsó a tener buenas calificaciones, pero a la vez comprendió que no se puede ser bueno en todo

Bueno, esa mala nota en tu examen de Química sigue ahí, pero tus padres están muy ocupados admirando el pequeño libro que acabas de escribir o aquella increíble maqueta que trajiste a casa.


9. Las estrictas reglas actuaban más como una guía de la cual aprender

La idea siempre fue de que comprendieras las razones por las cuáles se establecen reglas, no que las siguieras a ciegas.

¿Qué otras actitudes de tus padres caracterizaron quien eres hoy?

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