Por Valentinne Rudolphy
14 abril, 2015

Potencia sus hábitos y, por encima de todo, dale el ejemplo demostrando interés en ayudarlo.

Todos los padres quieren que sus hijos triunfen, que les vaya bien y no tengan problemas sorteando las dificultades de la vida. Especialmente en las primeras etapas de su pequeña existencia, como es en la escuela.

Pero sí todos los niños son distintos y tendrán dificultades o potenciales diversos en los estudios y los hábitos relacionados a esto. A veces se nos olvida, pero ellos necesitan en esto especial ayuda de madres y padres, que los guíen, acompañen y motiven a la hora de hacer las tareas o mejorar su rendimiento y experiencia escolar. Es por eso que hoy nos concentraremos en 10 puntos muy importantes a la hora de ayudar a nuestros hijos en su rol como estudiantes, para facilitarles el camino en el futuro.

1. El desayuno es la prioridad

Tanto tú como tus hijos deben empezar bien el día, y para eso, no deben saltarse el desayuno. Sino, ya estarás comenzando con un mal hábito.

Hazte el tiempo para poder levantarte un poco antes de lo normal y hacer esto de manera adecuada. Lo ideal para que los niños tengan concentración es darle los alimentos adecuados. Quita los cereales con exceso de azúcar y prefiere granos integrales o fibras, además de incluir alguna proteína, que otorga los nutrientes necesarios para mantener la concentración.

escuela5 Fuente: Your Living City

2. Establece horarios de alimentación y comidas saludables

Debes preocuparte no solo por la primera comida del día, sino en general. El hambre es un gran distractor y también debilita, por lo que hay que evitarlo, manteniendo rutinas saludables.

Tanto en el almuerzo como en la cena, intenta privilegiar las verduras y proteínas, pero no alimentos muy pesados que dejarán con poca energía a tus hijos. Deben darnos la recarga para seguir con nuestras actividades. Tampoco olvides poder enviarle un snack o colación a tu pequeño, para que no tenga que esperar largos periodos sin comer. E idealmente, que la última comida del día sea de todos en familia, para que lo asocie a algo positivo y vean que los padres siguen sus mismos hábitos.


3. Motiva a tus hijos

Si ellos ven en ti una actitud positiva hacia el aprendizaje, seguirán ese ejemplo. En cambio, si muestras poco interés en sus mismas actividades escolares, lo que aprendieron y en ayudarlos con sus deberes, los niños notarán su falta de interés y esta será transmitida, más aún cuando son más pequeños, debes tener cuidado. Incentivarlos con tu propia motivación es muy importante y valioso para ellos, ya que los padres son su modelo más significativo en las primeras etapas de su vida.

dv1940003 Fuente: NewsWise. 

4. Ten un espacio único para el estudio

Si ves que tus hijos tienen problemas a la hora de concentrarse para estudiar o hacer deberes, habilita un espacio propicio para estas actividades, e invítalos con tu ejemplo a que lo utilicen. Dependerá mucho de cuanto espacio dispongas en tu casa, pero basta con una pequeña mesa y silla que sea cómodo para ellos. Puedes decorar o complementarlo con artículos de oficina, sus lápices y cosas necesarias para hacer las tareas. De esta manera se motivarán, pero debes tener cuidado de que no esté cerca de distractores como la televisión o el mismo computador.


5. Involúcrate en la escuela de tu hijo

Si no ven que tú hablas con los profesores, los llevas a actividades y no hay una interacción mayor con el personal de su escuela, los niños sentirán que es un espacio ajeno para ti y que no tienes interés en él. Esto también generará una imagen para ellos de lo que se trata el colegio. Así que involúcrate a ti y tus pequeños para que la experiencia en general sea más interesante y mejor.

escuela4 Fuente: IrKitated

6. No olvides el tiempo de juego

Sea que tu hijo llegue luego o antes de almuerzo, dale unos minutos de juegos que lo despejen al llegar a casa. Venir del estudio directo a más estudio no es lo mejor, pues necesita distraer su mente del cansancio anterior y de esas ideas, para rendir mejor. Asegúrate que no sea tanto tiempo, pues sino las ganas e impulso disminuyen. Puede ser media hora y ojalá de actividad física, salir al aire libre y no estar pegado al computador, que requiere concentración mental también. De esta manera también puedes motivarlos a que si terminan temprano, pueden continuar con su tiempo de juego.


7. Demuestra interés por sus deberes

Cuando llegue la hora de hacer las tareas, pregúntales que les toca hacer cada día y puedes sentarte unos minutos con ellos para orientarlos a cómo proceder. No se trata de hacer el trabajo por ellos, sino de darles confianza y ánimo, además de poder guiarlos en caso de que se encuentren con dudas.

A la hora de estudiar es lo mismo. Intenta generar instancias de repaso diarias y más didácticas en las que participes con tu hijo, pues si debe hacerlo por si solo se puede desalentar, en especial cuando aún están generando hábitos o no están logrando concentrarse.

escuela3  Fuente: Study Smart System

8. La comunicación es lo más importante

Siempre debes comunicarte con tus hijos. La cercanía entre ustedes solo se puede generar de esta manera, y en el caso de los deberes escolares, poder preguntarle cómo estuvo su día, si tuvo dificultades y celebrar sus alegrías en conjunto, harán que esté más feliz y sepa que tiene con quien contar. Que a ti te importe, hará que a ellos también.


9. Pon un horario para irse a la cama

Es muy importante para la concentración y la retención de información, que los niños duerman las horas adecuadas. Se recomienda que en la etapa de escuela primaria sean de 10 a 11 horas de sueño, para luego mantener un ideal de 9. Les dará el descanso que necesitan para no estar cansados y para no asociar la escuela a una actividad desagradable, mientras podrían estar descansado.

Establece un horario para ir a dormir, y las tareas que deben hacer previamente. Luego, será pura costumbre.

leer2 Fuente: We Heart It

10. Lean juntos antes de dormir

Por último, es muy positivo que puedas leer algún texto o libro de interés para tu hijo o que necesite para alguna materia, en conjunto. Leer amplia el vocabulario, lo que se reflejará en su ortografía, además de que asociarlo a un acto agradable que se comparte, le contagiará el gusto por esta actividad, que será a su vez algo positivo en sus hábitos de estudio.

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