Por Florencia Sanchez
19 marzo, 2015

Tranquilo, madre o padre todos hacen diferencias con el primer hijo. 

Es fácil no teniendo hijos opinar sobre los padres que si los tiene. Desde el minuto que llega un bebé a tu vida todo cambia. Es por eso cada etapa es diferente, vamos a ver las diferencias entre estas.

Los que no han llegado ahí todavía (sin niños)

Tienen creencias muy fuertes acerca de lo que van y no van a hacer cuando se conviertan en padres. Hacen un montón de afirmaciones absolutas como: «yo nunca voy a pedir una epidural», «cuando tenga hijos, sólo van a comer alimentos sin conservantes», «¡yo nunca le voy a gritar a mis hijos, como esa mujer lo acaba de hacer!», «mira a ese niño que está haciendo una rabieta en medio del supermercado. ¡Qué mal enseñado! Yo nunca permitiría que mi hijo actuara de esa manera.»

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Los primerizos (un hijo)

Ultra-cuidadosos de la seguridad. Las visitas deben lavarse las manos antes de tocar / tomar / acercarse dentro de 5 metros del bebé. Cualquier persona menor de 18 años que quiera sujetar al bebé debe tener almohadas pegadas a sus brazos y contar con la supervisión de un adulto capaz. La casa entera es a prueba de bebés, incluso antes de que éste nazca. Completamente sorprendidos y asombrados por el amor que nunca antes habían experimentado.

Hablan del niño incesantemente. Cualquier cosa que digas les recuerda algo sobre su hijo: «¿Qué tal el último partido de fútbol?» «¡Deberías ver cómo el pequeño patea la pelota! Sin duda se va a convertir en un gran jugador» o «¿sabes cómo va a estar el tiempo mañana?» «No, pero realmente espero que esté bueno, porque acabo de comprar el sombrero más lindo para mi hija y quiero que se lo ponga en la zona de juegos para que todos la puedan ver.»

Publican un millón de fotos del niño en Facebook. Los muros de noticias de los amigos están constantemente inundados de álbumes, videos y fotos de su hijo. El noventa y nueve por ciento de las fotos son del niño. Las fotos está acompañadas de comentarios como: «¡Mira quien acaba de despertar!» «el puré de guisantes es nuestro favorito»o «Primer día con su nuevo cepillo de dientes».

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Además son muy estudiosos. Leen todos los libros sobre la crianza de los hijos. Por lo que saben todo a la perfección sobre las etapas del bebé. «¡¡¡Mi hijo se dio la vuelta a las siete semanas y cinco días!!! #bebegenio #niñomaravilla» 

Y si, a pesar de no tener tiempo para ellos mismos cuando tienen la oportunidad de ir a un lugar solos -luego de planear todo acorde con el horario de su hijo- , pasan la mitad del tiempo extrañando a su hijo y la otra mitad llamando a casa para ver cómo está. 

Se esmeran en educar a sus hijos lo mejor posible por lo que todas las  características buenas de su hijo son un resultado directo de su excelente desempeño como padres.


Los que ya han pasado por eso (dos hijos)

Se preguntan por qué pensaban que no tenían tiempo libre cuando sólo tenían un hijo. Ahora con dos si que no tienen ningún minuto libre. Muchas de las características positivas del primer bebé las cuáles se las asumían directamente a ellos desaparecen. Ahora el segundo hijo no es tan silencioso, se despierta muchas veces en la noche, y  les da extra trabajo.

Al segundo ya no se le lee tres horas al día, tiene menos estimulación intelectual que el primero. Es sólo una cosa de tiempo.

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Con los segundos hijos hay experiencia , por lo tanto se evitarán situaciones traumáticas. Sólo irán al supermercado cuando es estrictamente necesario evitando así las terribles pataletas del niño. Ya no parten a la clínica cada vez que algo les parece extraño en su bebé, probablemente sabrán lo que está pasando.


Los menores en número (Tres o más niños)

Son expertos. Entregan consejos,  están mucho más relajados -cero aprensivos- . Se dan cuenta de que a nadie le importa saber sobre sus hijos tanto como a ellos. Todavía hablan mucho de sus hijos, pero tratan de mantenerlo en un nivel razonable. «Mi hijo hizo lo más lindo ayer. Se puso las botas de su padre y caminó alrededor de la casa hablando con una voz profunda».

Ya no es tanto el baboseo, una foto del hijo disfrazado esta bien, no 40. Intentan seguir un horario con el hijo más joven, pero es complicado teniendo hijos mayores.  Saben que «esto pasará», lo que hace que cada etapa sea un poco más manejable.

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Las idas al supermercado ya no son posibles, ya que con tres o más hijos de seguro habrá una rabieta por parte de al menos uno de ellos. Pueden sentir las miradas condenatorias de los “Que no han llegado ahí todavía”. Al mismo tiempo, se sienten avergonzados por las circunstancias y divertidos al pensar que esas mismas personas en unos pocos años más, estarán lidiando con sus propios niños gritones. Saben que el tiempo es el gran igualador.

Visto en Huffington Post  & todas las imágenes de We Heart It 

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