Por Raúl Cobo
11 octubre, 2016

No es una excusa, sino una patología mental que debe tratarse a tiempo.

¿Se acuerdan de Chandler Bings? Sí, el personaje de Friends que hasta antes de enamorarse de Monica decía tener miedo al compromiso. Pues resulta que él, así como muchas otras personas en este mundo, no estaban mintiendo. Efectivamente, ese miedo existe y no es una mera excusa que suelen utilizar algunos/as para terminar con una relación.

Lo que sufría Chandler es una enfermedad y se llama Filofobia, y es bueno que sepas de ésta.

¿Qué es la Filofobia?

Básicamente, y en simples palabras, es el miedo a enamorarse o a entrar en una relación sentimental. Incluso, en algunos casos, se puede llegar a sentir miedo de sentir amor de familiares y amigos.

No, no se trata de ese nerviosismo que sentimos al enamorarnos de alguien. No estamos hablando de mariposas en estómago, sino de pánico, locura y de un miedo que puede impedirte avanzar en la vida. 

Entre los daños más significantes que pueden padecer los que sufren esta patología tiene directa relación con la imposibilidad de tener una vida íntima plena.

¿Cómo detectar a un filofóbico?

Generalmente, los filofóbicos actúan bajo ciertos mecanismos de defensa que suelen utilizar cuando sientes que podrían llegar a enamorarse y establecerse junto a otras personas. Es tanto el temor que tienen a que eso suceda que lo evitarán de todos los modos posibles, aunque eso sí, nunca te dirán el porqué no quiere enamorarse.

Por ejemplo, un mecanismo de defensa muy común para las personas que sufren de filofobia es buscarle defectos a su pareja a cada rato para luego usarlos como justificación para no profundizar sus sentimientos

Otro acto muy común y dañino entre los filofóbicos es obsesionarse relaciones inalcanzables, de que de esta forma ellos no tienen que enfrentarse su problema con la intimidad, sino que tratan de convencerse a sí mismos de que sí pueden amar, pero que su amor es imposible.

A su vez, también es muy normal que el filofóbico provoque intencionalmente disputas para que la otra persona termine la relación. La idea de que su pareja los dejará tarde o temprano por otra persona les sirve de excusa para no comprometerse.

Por último, otra de las conductas típicas es que cuando sienten que la relación va a pasar a una etapa más sería, dejan de visitar a su pareja, eluden sus llamadas y hasta inventan pretextos para no verse con él o ella. Retraerse y desaparecer parece ser la forma más sencilla que ellos tienen de no comprometerse.

Todas estas conductas pueden darse tanto en una pareja, como en una relación de amigos o familiar.

¿Cuales son las causas de la Filofobia?

La filofobia no es una condición genética, sino que se origina por experiencias pasadas que le han provocado a la persona un inmenso rechazo a estar con alguien que no sea el mismo.

Por ejemplo, el divorcio de los padres o el hecho de verlos pelear intensamente o haber sufrido violencia familiar, pueden ser un detonante para no querer estar nunca más con una persona.

Por otro lado, muchas veces la religión o la cultura que profesamos puede limitarnos a sentir amor por alguien más. En algunos casos las personas pueden haber sido criadas de forma tan reestrictiva que tienen miedo a encariñarse con alguien. 

Y ¿cómo no? Las relaciones sentimentales pasadas también influyen en nuestro pánico. Un engaño, una mentira o peor aún, cualquier acto de violencia que hayan cometidos ciertas parejas del pasado se transforman en una pesadilla constante que vamos a querer evitar a toda costa.

Y entonces…

¿Cómo recuperarse de la filofobia?

Al tratarse de una patología mental, la recuperación es posible siempre y cuando seamos capaces de conectarnos con las emociones más íntimas del afectado. No alejarlos, sino tratar de comprenderlos y apoyarlos.

Entre los métodos que se pueden seguir está la terapia cognitiva: ésta podrá ayudar a reconocer y entender el proceso mental que lleva a una persona sentir tanto temor a comprometerse. A su vez, la terapia te ayudará a implementar técnicas para detener el proceso mental destructivo y reemplazarlo por uno constructivo.

También existe la terapia de desensibilización afectiva, la cual es usada para fobias de todos tipos. Esta terapia consiste en exponer al paciente con el objeto o situación que le causa miedo hasta desensibilizarlo por completo. El terapeuta hasta puede valerse de la tecnología para simular esta interacción y así preparar a la persona para situaciones de la vida real.

Por otro lado, también debemos mencionar que en muchos casos de filofobia se ha utilizado técnicas de Programación Neurolingüística e incluso hipnoterapia para solucionar los problemas del paciente.

En realidad, existen un montón de técnicas que pueden ayudarte con este tema; sin embargo, el gran problema es que la gente no asiste por considerar que se trata solo de un tema emocional y ni una enfermedad como tal, o por simplemente no darse cuenta del daño que algo como filofobia le puede causar a una persona, tanto al afectado como a la pareja de esta.

Ahora bien, y hablando a modo personal, la mejor solución para volver a enamorarte es una sola: enamorarse.

Ok, suena estúpido, lo sé; pero lo cierto es que uno nunca elige enamorarse, esto ocurre de forma espontánea y en algunos casos, milagrosa. Quienes dicen tener miedo a enamorarse es porque nunca se han enamorado, ni tampoco tienen ganas de hacerlo. No es tan difícil hacerlo. ¡Hazlo y verás como de a poco, y sin que te des cuenta, la filofobia desaparecerá por completo.

¿Tú que opinas?

 

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