Por Emilia García
29 julio, 2015

Cuando de verdad hay amor, la velocidad de las cosas no importa.

Sí, mucho me han hablado de las estrategias. Que mientras más indiferente seas, más loco lo tendrás. Mientras más fría, mejor. Mientras más desinteresada, caerá rendido a tu pies. Y bueno, quizás eso funcione para muchas personas, pero no para mí.

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¿Qué es eso de «ir lento»? Perdónenme, pero cuando dos personas se interesan la una por la otra, la verdad es que no quieren nada más que ir rápido, conocer todo del otro, pasar todo el tiempo del mundo juntos, y no separarse por ningún minuto.

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@hristinaristevska

Si hay intenciones de ambas partes ¿por qué ir lento? ¿por qué seguir ridículas reglas? Ir lento no es mi estilo, porque si alguno de los dos quiere «ir lento» es porque no está seguro del camino que está pisando. Pongámoslo así; si vas en coche por un camino riesgoso y dudoso, del que no estás seguro, ¿qué haces? ir lento. Aquí es exactamente igual.

Soy una persona auténtica, transparente y sincera, y si fuese lento, simplemente no estaría siendo yo. Quizás al final del camino nos encontremos con sorpresas, pero, ¿vamos a vivir toda la vida con precaución siendo sensatos en extremo por temor a lo que nos encontremos? Eso no es vivir. 

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@lea_schlx

La verdad, no estoy para juegos, menos para juegos de niños. Si quieres ir lento, entonces búscate a otra, porque cuando de verdad hay amor, la velocidad de las cosas no influye.

Soy segura de mi misma, confío en mis acciones, y sé lo que hago, y aquel que me pida «ir lento», definitivamente no será lo que quiero.

No quiero tomarme las cosas lentas, por qué no sé cómo hacer eso. Tampoco busco cosas rápidas, solo quiero alguien a mi lado que deje las cosas fluir a su propio ritmo, no que las frene, porque eso es sinónimo de temor.

Así que, aquí estoy, apúrate antes de que me canse por tu lentitud.

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