Por Nicole Lavanchy
15 julio, 2015

Más de alguna vez hemos querido dejar la mente en blanco y no hemos podido. Ahí es donde nacen los más divertidos pensamientos. 

Se dice que para meditar debemos despejar la mente, no pensar en nada, y tratar de concentrarnos netamente en el ejercicio. Sin embargo, eso es imposible, y está lejos de ser el propósito de la meditación. El propósito de la meditación es en realidad cambiar la relación con los pensamientos para no estar tan atrapados y arrastrados por ellos. 

En ese camino para lograr el que pensamos es el propósito primero de la meditación -pero que en realidad no lo es- nos frustramos y nos hablamos a nosotros mismos, usualmente no de manera muy cortés. Entre las palabras del guía aparecen nuestros pensamientos interrumpiéndolo todo. Pensamientos que nadie debiese escuchar.

Consciente de este «problema» por el que todos pasan, Jason Headley, un director de cortos, se atrevió a hacer este video que se titula «F*ck That: A Guided Meditation» (A la mierda: Una meditación guiada). Este gracioso film mezcla las instrucciones del guía con los pensamientos imaginarios del alumno, como si fuesen solo uno, y el resultado es realmente hilarante y muy ajustado a la realidad.

¡Obsérvalo!

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