Por Alvaro Valenzuela
16 agosto, 2016

“Cuando salíamos de la tienda pasé por esta publicidad de sostenes… ¿Por qué es aceptable que una foto gigante de unos SENOS estén en la muralla pero yo no puedo alimentar a mi hija?

Wittney Hope entró a Dillard’s, una tienda comercial por departamentos, en Tennesee, EE.UU., cuando de pronto su pequeña hija de 18 meses comenzó a ponerse inquieta y a llorar llamando la atención de su madre. Obviamente estaba hambrienta y necesitaba comer algo. Entonces la mujer buscó un lugar discreto de la tienda y después de preguntarle a un empleado comenzó a amamantarla. Sin embargo, después de un rato la misma mujer que le había dado permiso se acercó para decirle que no podía hacer eso ahí y le dio las indicaciones para ir al baño.

Hope indignada dejó una queja con el administrador y se fue del lugar. Luego fue a la página de Facebook de la tienda y dejó un mensaje con una foto que causó un gran revuelo en las redes sociales.

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Wittney Hope/Facebook

“Cuando salíamos de la tienda pasé por esta publicidad de sostenes… ¿Por qué es aceptable que una foto gigante de unos SENOS estén en la muralla pero yo no puedo alimentar a mi hija?”, fue parte de lo que escribió la mujer en su crítica.

Y su alegato terminó funcionando. Rápidamente se viralizó en las redes sociales siendo compartido por más de 2700 personas y recibiendo casi mil comentarios de personas que, en su mayoría, la apoyaban. El intenso debate y la vitrina que consiguió el caso en los medios locales obligó a las la tienda a reaccionar y respondieron con este comentario en su post:

“Dillard se esfuerza para crear una experiencia de compra agradable y cómoda para todos nuestros clientes en todo momento. De acuerdo con esto, respetamos el derecho de las madres a amamantar a sus hijos donde quiera que se sientan cómodas. En cuento a esta situación, cuando tuvimos conocimiento de lo que pasó, el gerente de la tienda se acercó inmediatamente a nuestro cliente y se disculpó. A nuestros empleados se les ha recordado sobre nuestra política de lactancia materna”.

Hablando en un noticiario de televisión local la madre dijo que el gerente de la tienda se había disculpado con ella en ese momento y le dijo que podía usar el probador de amamantar a su hija.

“Entre más lo pienso, más triste me pongo. Si las personas se ofenden por el acto de amamantar y no por ver ver a una mujer expuesta, entonces no importa lo que haga para respetar a otros, ellos tendrás un problema con ello”.

¿Qué opinas al respecto?

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