Por Elena Cortés
10 Abril, 2017

“Puse mucha presión sobre mí misma. Nunca falté a una clase. Pero me enfermé en décimo grado y empecé a quedarme atrás (…)”.

Los ataques de pánico, también son conocidos como crisis de ansiedad. Estos se explican como “períodos en los que se padece un fuerte miedo o malestar intenso, que varía desde minutos hasta horas”. Usualmente aparecen de manera inesperada. En realidad, tienden a durar pocos minutos, pero si se desencadenan un ataque más intenso, entonces la persona podría llegar a sentirse completamente desesperada. Se controla más que nada con tus propias decisiones, sensaciones, pensamientos, etc. Es un tema muy psicológico.

¿Sigues “Humans of New York” en Facebook? Bueno, esta página siempre comparte historias de personajes que se encuentren en la ciudad. Hace un tiempito atrás, los creadores decidieron recorrer Sudamerica. Y, recientemente, llegaron a Bogotá, la capital de Colombia. 

Aquí, compartieron la historia de una chica de cabello azul. 

Humans of New York/Facebook

¿De qué trataba? De sus ataques de pánico y cómo es que ha aprendido a manejarlos. Una historia con la que muchos nos podríamos identificar. Aquí, ella cuenta que siempre puso mucha presión sobre sí misma, nunca quiso faltar a clases en la época del colegio, y se esmeró por ser la mejor. 

Cuando llegó la época universitaria, la ansiedad creció aún más y decidió cancelar su primer semestre. 

Luego de ocultar sus ataques de pánico, y de “huir” de cierta manera de su entorno, la chica de cabello azul se dio cuenta que mientras más ocultaba su problema, más “grande” se hacía. “Así que trató de expresarlo más”. 

Esta es su historia completa:

“I was the best student in my high school. I put so much pressure on myself. I never failed a class. But I got sick…

Posted by Humans of New York on Wednesday, April 5, 2017

Era la mejor estudiante de mi preparatoria. Puse mucha presión sobre mí misma. Nunca falté a una clase. Pero me enfermé en décimo grado y empecé a quedarme atrás. Ahí empezaron los ataques de pánico. Un día el maestro me dio mis calificaciones y no podía respirar. El corazón me latía muy rápido. Me sentía desconectada. Veía a gente tratar de hablar conmigo pero no podía oírlos. En algún momento me desmayé y desperté en la enfermería. Los ataques me daban casi todos los días después de eso.

El año pasado entré a la universidad. Y no puedo ser la mejor estudiante aquí, no importa qué tanto me esfuerce. Todos son muy talentosos. Los ataques de pánico se volvieron tan graves que tuve que cancelar mi primer semestre. Pero ahora estoy trabajando en reconocer mi ansiedad. Antes trataba de ocultarla. Me desaparecía de las redes sociales. No respondía llamadas. Creía que si nadia sabía no existiría. Pero, mientras más hablo de mi problema, más me doy cuenta de que otras personas pasan por situaciones similares. Así que trato de expresarlo más. Tuve un gran maestro que me dijo: “En lugar de dejar que la ansiedad te impida hacer arte, deja que sea eso lo que te motive a hacer arte”.

Nos quedamos con esta parte, (muy importante):

“En lugar de dejar que la ansiedad te impida hacer arte, deja que sea eso lo que te motive a hacer arte”.

¡Una inspiración! ¿Qué opinas sobre esto? ¿Has tenido alguna vez ataques de pánico?

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