Por Juan David Montes
9 diciembre, 2016

Un eterno cliché. 👓

Gracias a un usuario de Twitter identificado como Doktor Andy, un fragmento de un ensayo escrito en 1956 por Isaac Asimov nos recuerda que pocas cosas han cambiado desde entonces en la representación de los estereotipos femeninos hecha por los medios de comunicación. El texto, titulado El culto a la ignorancia, señala la metáfora que se esconde detrás de la típica chica que logra llamar la atención de su héroe romántico cuando por fin deja de usar sus lentes.

Para explicar su postura, Asimov recurre a un personaje ficticio que él decide llamar Laura Lovely:

«Esto ha sucedido una y otra vez. Laura Lovely es una bibliotecaria o una profesora de colegio (los dos trabajos femeninos que, bajo las convenciones de Hollywood, garantizan soltería e infelicidad), y naturalmente lleva grandes lentes de carey (el tipo más intelectual) para indicarlo».

«Para cualquier hombre práctico en la audiencia, la imagen de Laura Lovely con lentes evoca una reacción de ningún modo distinta a la visión de ella misma sin lentes. Y sin embargo, para la distorsionada visión del actor interpretando el papel de héroe de la película, Laura Lovely con los lentes puestos es común. En un momento de la película, una amable amiga de Laura, que conoce las verdades de la vida, le quita los lentes. De repente, resulta que puede ver perfectamente sin ellos, y nuestro héroe cae enamorado apasionadamente de la ahora bella Laura, y hay un perfectamente glorioso final».

“¿Hay alguna persona viva tan obtusa para no ver que (a) la presencia de lentes de ningún modo arruina el aspecto de Laura y que nuestro héroe debe estar completamente al tanto de ello, y que (b) si Laura llevara lentes por algún motivo en concreto, quitárselas provocaría que besara al hombre equivocado, dado que probablementente no podría diferenciar una cara sin ellos?”

Y esta es la brillante conclusión del autor:

“No, los lentes no son literalmente lentes. Son un mero símbolo, un símbolo de inteligencia. A la audiencia se le enseña dos cosas: (a) la evidencia de que mucha educación es un obstáculo social y provoca infelicidad, (b) la educación formal es innecesaria, puede ser minimizada a voluntad, y el resultado del limitado desarrollo intelectual lleva a la felicidad”.

¿Qué opinas al respecto?

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